Es una batalla que asumí como perdida. Todo pasa cada vez más rápido y mientras más disfruto lo que hago menos noción tengo del tiempo. Las horas son apenas un acto reflejo del pensamiento. Lo que antes parecía una eternidad hoy es una despreciable percepción de movimiento. No le tengo tanto resentimiento a la semana, porque es sólo un impás de 5 días que me separan del tan preciado fin de semana. Y un año? Apenas una sucesión de 12 meses.
La infancia es una anécdota que precedió a aquella descarriada adolescencia, que sí, de vez en cuando parece golpear la puerta, pero que ya no le damos permiso de entrar porque estamos ocupados en algo más importante: en tratar de estabilizar nuestras vidas, de una vez por todas, para darle lugar a esa madurez de la que tanto nos hablaron. Pero, por más que querramos, no podemos evitar que a veces se deslice por debajo de la puerta.
Ahora soy yo el que habla de épocas pasadas…y pasadas en décadas! Y por momentos me olvido que fue hace tanto tiempo…y entonces percibo que tengo la edad de mi viejo, cuando ya era mi viejo y era “grande”. Pero que esos 30 inalcanzables me encontraron sin casa, soltero, sin perro, sin hijos y sin ser ingeniero, lo contrario a lo que me imaginaba cuando tenía 10. Lo bueno es que sigue siendo una aventura. Una aventura que creo que es más grande aún de lo que pensaba era una aventura en aquella adolescencia. Una rueda de hechos desconcertantes que empiezan por una decisión: vivir las cosas a mi manera, por más descabellada que parezca, incluso para mi. Ni me interesa saber cómo termina, porque, en definitiva, el final es el mismo para todos. Lo importante (al menos creo hoy) es seguir viendo el mañana como el resplandor de lo vivido. Un nuevo día, incierto, pero que se espera con ese entusiasmo que nace en el estómago y termina en la fascinación de la mirada. Así, entretenido, el tiempo seguirá sacándome ventaja, y un día quizá esté reflexionando lo mismo, 30 años más tarde. 30 años que pasarán en una curva exponencial tan violenta como un salto en paracaídas al vacío. Que por menos registro del tiempo que tenga, y por más cortos que hayan sido los años, me quiero quedar con una sola sensación: Valió la pena.
sábado, 21 de noviembre de 2009
sábado, 14 de noviembre de 2009
Coromandel
- [toc] uno...[toc]...[toc] tres...[toc].... qué cagada...
- [toc] uno...[toc]...[toc] tres....//....[toc] 17.... qué cagada...
[toc]...[toc]......
El pecho de George se inflaba y desinflaba rítmicamente mientras yacía tirado en el suelo, bajo la sombra de la mesa. Tenía sus ojos entreabiertos, perdidos, su boca ya no contenía esa lengua flácida. Él descansaba con una paz envidiable mientras yo cocinaba algunos chorizos en la parrilla. Alice, por su parte, me miraba tiernamente desde sus escasos 25cm de altura.
- No te gastes que para vos no hay. - le dije, y ella inclinó su cabeza confundida. - I'm sorry, I forgot u don't speak spanish. - Estos perros anglos!
El sol reclamaba el protagonismo expropiado por el invierno dilatado y calentaba como hacía rato no lo dejaban. El cielo despejado, brillante y el verde de la espesa vegetación contrastaban invitando a salir del encierro semanal.
Mientras el Gallego vuelve histérica a su futura mujer antes de su pronto casorio, nosotros, a 10.000Km de distancia, habíamos decidido, en un rapto de euforia ocasionada por un día de parrilla y vino, ir a Coromandel, un lugar a unos 200Km de Auckland. Y así lo hicimos, sin olvidarnos lo que de borrachos prometimos.
Charlie que, a diferencia del padre de 2, negro y pelado que reside en Argentina, es ELLA, blanca teta y de ojos claros, se encargó de conseguir unas cabañas en Hot Water Beach (una de las playas de Coromandel).
Hot Water Beach se caracteriza porque, en marea baja, podés hacer un pozo en la arena y disfrutar de una pileta de agua caliente natural. Todos los lugares tienen el horario de la marea baja por la tarde y por la mañana y, por supuesto, están preparados para alquilarte o venderte una pala a fin de que disfrutes de tu piletita.
El contingente de 9 personas: 6 Latinos + 1 Alemán + 1 Fancesa + 1 Kiwi, arribó a las cabañas de Hot Water Beach alrededor de la 1pm. En principio, mientras gozábamos del rapto de euforia la semana anterior, habíamos dicho de partir el viernes por la noche. Luego, en la semana, euforia calmada, decidimos que era mejor salir el sábado por la mañana, temprano, tipo 7.30 - 8. Pero Ge tenía q buscar el auto a las 8am, que, el viernes previo a partir, misteriosamente el horario cambió a 9am, lo que terminó arribando a mi casa tipo 10. Contestos, ya en camino (por suerte pocos minutos recorridos), Kay (el alemán) se dio cuenta que se había olvidado una mochila. Así que nuestra salida programa, como siempre, terminó a cualquier hora.
En la estación de servicio, mientras cargábamos nafta, pregunto:
- Does anybody know how to go? [Alguno sabe como ir?] - a la primera que miro es a Charlie, la única kiwi.
- Don't look at me, I'm terrible with directions [A mi no me mires porque soy un desastre para las direcciones]
- I have a map! [eu tein um mapa!] - dice Genaro con dedo índice levantado.
- Cool, let's see [joya, a ver]
- It's in the boot [está en el baúl]
5 personas iban en ese auto. El auto más cargado, y, su idea de salir con un mapa era tan práctica como llevarlo en el baúl. Cosa que no me sorprendió luego de conocer después de casi 1 año a Don Gegé Brasuca.
- Ok, let's get it.
Por supuesto, el mapa estaba en su mochila...la primera en guardarse en el baúl.
Dispusimos sacar todos los bártulos, incluídos el juego de cricket que Julito tuvo la genial idea de llevar.
- What is this for? [Y esto para qué?] - Lo miro a Julio
- Cricket, it's good, aye? [Cricket, copado, no?]
- Sure...If anybody would know the rules [Sí, si alguien supiera cómo jugarlo] - está claro q jamás lo usamos, no?
Dispuestos como tropa planeando el ataque, desplegamos el mapa en el capót y nos agrupamos alrededor del mismo Ge, Julio, Kay, Lucianno y su fiel servidor. La tropa masculina, los guerreros del camino. Las mujeres nada tenían que hacer, esto era cosa de machos.
El mapa tipo guía T era muy detallado. Ge rastreaba "Coromandel" con el dedo en el índice...
- Mmm.... - Sus labios fruncidos mientras todos los demás estábamos inclinados tratábamos de encontrar nuestro destino junto a él.
- A....B....C.......D....no, let's go back to C.... [Volvamos a la C] "Ca"..."Ce"...."Ci"..."Cu"...Nop, no Coromandel.
- What?! - Todos nos miramos.
- Let me see - dice Julio y toma el mapa.
Concentradísimo afiló su mirada y pegó la guía a su cara (es que es medio chicato)...
- No, there is no Coromandel [Coromandel no está]
Revisamos el mapa por última vez hasta que nos dimos cuenta que su amplio detalle iba desde la punta de la isla norte hasta la mitad de la isla...justo antes de llegar a Coromandel.
- So...and now? [Y ahora?] - Pregunta Lucianno.
Instintivamente miramos al alemán. Siempre precisos, planificadores, en el milímetro del asunto...
- What? - preguntó reaccionando como si lo hubieramos acusado de algo.
- You are German, u must know. You told me u wanted to do some research [Sos alemán, tenés q saber. Me dijiste q ibas a buscar info del lugar] - le dije.
- First, I come from East Germany, I'm not the classic German and Second, I've been from pub to pub the whole week. [Primero, vengo de Alemania del Este (la comunista), no la tradicional Alemania y segundo, me la pasé de joda toda la semana] - buena coartada.
Si hay algo q este y el otro alemán que viven conmigo hacen muy bien es chupar. Le dan al escavio diariamente como si fuera el último día. No me sorprendió que sus ganas de planificar se hayan ahogado en unas cuantas birras.
Por gracia divina (o porque sabía que no podía recaer en la orientación de Ge) tomé la precaución de anotar en el celu la dire, el tel y las rutas a seguir con algunas referencias.
Así fue que tomamos la autopista y emprendimos camino.
Las cabañas nos estaban esperando:
Al llegar, luego de un merecido almuerzo fuimos a la playa.
Ge había llevado su Freco Ball set. El Fresco Ball es la versión de Pelota-Paleta Brasilera, pero perfeccionada. Con paletas de carbono más parecidas a las de paddle pero sin agujeros y pelota de goma, la idea es que la pelota no pique y estar jugando hasta q el brazo se te acalambre.
Julio, fanático de cuanta cosa nueva se tope en su camino, pero de características de ojota para lo que a deporte se refiere (no es que quien les narra sea mucho mejor), se la pasó jugando casi todo el día...y sí, yo con él.
- Tenemos que llegar a 50, pariente. - me dice.
- Ok.
Empieza él y cuenta.
- [toc] uno...[toc]...[toc] tres...[toc]...[toc] cinco... qué cagada... - no llega a la pelota y, decepcionado, la agarra del suelo.
- De nuevo! - dice como chico entusiasmado, y arrancamos otra vez - [toc] uno...[toc]...[toc] tres... qué cagada... - a buscar la pelota de otra vez.
Así continuamos la tarde.
Podemos ver una secuencia de sus proezas "Frescoboleras" aquí:
(Que le pone huevo, le pone)
Las damas tomaban sol y los hombres, como siempre, charlaban de la vida.
El primer día se fue y a la noche nos dimos un festín con la primera tanda de chorizos, quesos, salame, ensaladas, etc etc etc. Y, por supuesto, vino. Cada uno había llevado como 2 botellas de vino...que sólo duraron la cena de esa noche.
Al día siguiente nuestro destino era Cathedral Cove.
Los 5 Latinos del otro auto seguían al nuestro. Por supuesto, yo, copiloto, indicaba el camino a seguir. Mi ávida orientación de boy scout nos señalaba el norte. Charlie, por su parte, decidió para en un negocio a preguntar.
Como había dicho, el camino era hacia el Sur...
Este fue el primer paraje:
Esta es una "flor" típica de acá. Se toma incluso como un ícono nacional. El nombre?...bien, gracias.
30 minutos por un camino a pie nos conduciría finalmente al Cathedral Cove ("Catédral Couve"....no, si decís Catedral como lo decimos nosotros no te entienden una goma...por experiencia te lo digo).
Sí, este lugar se distingue por sus cuevas.
NOTA de freak film maker: Acá fueron filmadas secuencias de la segunda parte de Narnia: cuando los pibes llegan a esa playa en el mundo fantástico, es Coromandel. Si no es esta playa precisamente le pega en el palo...aunque no vi ninguna criatura rara... che...pa mi que me cagaron...
El agua, similar a las costas argentinas, es fría. Pero a veces pienso que MAS fría. La diferencia es que las playas son realmente muy pintorescas y el agua cristalina. Coromandel, justamente, se caracteriza por tener el agua de un azul profundo.
Y la roca allá a lo lejos nos tentó y hacia ella fuimos con Ge, Ali, Lucianno y Julio:
- [toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...// [toc]...
- Julio, estás contando? - le digo como 2 minutos después.
- Uy! No...[toc] uno!...
- La que te parió!!!
Nadando en el agua que te hacía achicharrar los huevitos, Julio descubre una cueva, a la que solo podés acceder a través del mar. Obviamente nos metimos. Adentro, a diferencia de lo que pensábamos, estaba cálido, ya que, claro, no corría viento. El agua iba y venía, mientras nosotros nos sentamos en la playa en su interior. No era una caverna profunda, para nada, pero era acojedora. A través del hueco entraba suficiente luz para alumbrar el lugar y nos quedamos sentados contemplando el exterior a través de esa "ventana" durante varios minutos. Cuando el mar entró con más fuerza por el agujero y llegó a nuestros culitos, nos indicó que era hora de partir. Lamentablemente esta imagen quedará guardada en mi memoria ya que nadie tenía cámara "water proof". Pero merecía ser contada.
5pm, trigésimo cuarto intento:
- [toc] 41! ...[toc]...[toc] 43!...[toc]...DALE QUE LLEGAMOS!!!...[toc] 47!........................que cagada.......de nuevo!
El grupete
(Julio y Charlie estaban donde yo, así q quedaron afuera de esta foto, pero ya los vieron)
Kay (Abajo de todo teníendose el dedo, Made in Germany), en sentido horario, Magalie, Aline, Don Gegé Brasuca (Made in...of course, Brasil), Lucianno (Made in Brasil), Cristina
Don Julito "Maravilla", Made in...que te lo diga él mismo:
Las autofotos solo no es algo q me agrade. Algunas que me saqué estando acá fue más para que me vean allá que para mi. Pero esta toma me pareció interesante, y luego, jugando un poco con el amigo Photoshop, llegamos a esto:
Y bue, si todo artista tiene el suyo, porqué yo no voy a tener el mío, no?
De regreso a Auckland volvimos por otro camino, el cual bordeaba la costa. Mi primera aproximación, de nuevo actuando como GPS, nos condujo, luego de 10 minutos de viaje, a la terminal de Ferry: un camino sin salida.
- I wanted u to know more about this place [Fue a propósito, sólo quería que conozcan más del lugar...] - les dije a los sorprendidos tripulantes del otro auto.
Y sí, si la partida de Auckland fue atolondrada, por qué no lo iba a ser el regreso, no? En vez de llegar a las 8.30pm, como mi imaginario tenía previsto, llegamos a las 10pm. Detalles los tiene cualquiera...
Algunas fotos del camino de vuelta y el atardecer.
Pobre Kay, en la otra foto salió mejor, pero me cabió más la luz en esta...Sorry, Man!
Y la vista en uno de los parajes....mejor que hable por si misma:
- [toc] uno...[toc]...[toc] tres....//....[toc] 17.... qué cagada...
[toc]...[toc]......
El pecho de George se inflaba y desinflaba rítmicamente mientras yacía tirado en el suelo, bajo la sombra de la mesa. Tenía sus ojos entreabiertos, perdidos, su boca ya no contenía esa lengua flácida. Él descansaba con una paz envidiable mientras yo cocinaba algunos chorizos en la parrilla. Alice, por su parte, me miraba tiernamente desde sus escasos 25cm de altura.
- No te gastes que para vos no hay. - le dije, y ella inclinó su cabeza confundida. - I'm sorry, I forgot u don't speak spanish. - Estos perros anglos!
El sol reclamaba el protagonismo expropiado por el invierno dilatado y calentaba como hacía rato no lo dejaban. El cielo despejado, brillante y el verde de la espesa vegetación contrastaban invitando a salir del encierro semanal.
Mientras el Gallego vuelve histérica a su futura mujer antes de su pronto casorio, nosotros, a 10.000Km de distancia, habíamos decidido, en un rapto de euforia ocasionada por un día de parrilla y vino, ir a Coromandel, un lugar a unos 200Km de Auckland. Y así lo hicimos, sin olvidarnos lo que de borrachos prometimos.
Charlie que, a diferencia del padre de 2, negro y pelado que reside en Argentina, es ELLA, blanca teta y de ojos claros, se encargó de conseguir unas cabañas en Hot Water Beach (una de las playas de Coromandel).
Hot Water Beach se caracteriza porque, en marea baja, podés hacer un pozo en la arena y disfrutar de una pileta de agua caliente natural. Todos los lugares tienen el horario de la marea baja por la tarde y por la mañana y, por supuesto, están preparados para alquilarte o venderte una pala a fin de que disfrutes de tu piletita.
El contingente de 9 personas: 6 Latinos + 1 Alemán + 1 Fancesa + 1 Kiwi, arribó a las cabañas de Hot Water Beach alrededor de la 1pm. En principio, mientras gozábamos del rapto de euforia la semana anterior, habíamos dicho de partir el viernes por la noche. Luego, en la semana, euforia calmada, decidimos que era mejor salir el sábado por la mañana, temprano, tipo 7.30 - 8. Pero Ge tenía q buscar el auto a las 8am, que, el viernes previo a partir, misteriosamente el horario cambió a 9am, lo que terminó arribando a mi casa tipo 10. Contestos, ya en camino (por suerte pocos minutos recorridos), Kay (el alemán) se dio cuenta que se había olvidado una mochila. Así que nuestra salida programa, como siempre, terminó a cualquier hora.
En la estación de servicio, mientras cargábamos nafta, pregunto:
- Does anybody know how to go? [Alguno sabe como ir?] - a la primera que miro es a Charlie, la única kiwi.
- Don't look at me, I'm terrible with directions [A mi no me mires porque soy un desastre para las direcciones]
- I have a map! [eu tein um mapa!] - dice Genaro con dedo índice levantado.
- Cool, let's see [joya, a ver]
- It's in the boot [está en el baúl]
5 personas iban en ese auto. El auto más cargado, y, su idea de salir con un mapa era tan práctica como llevarlo en el baúl. Cosa que no me sorprendió luego de conocer después de casi 1 año a Don Gegé Brasuca.
- Ok, let's get it.
Por supuesto, el mapa estaba en su mochila...la primera en guardarse en el baúl.
Dispusimos sacar todos los bártulos, incluídos el juego de cricket que Julito tuvo la genial idea de llevar.
- What is this for? [Y esto para qué?] - Lo miro a Julio
- Cricket, it's good, aye? [Cricket, copado, no?]
- Sure...If anybody would know the rules [Sí, si alguien supiera cómo jugarlo] - está claro q jamás lo usamos, no?
Dispuestos como tropa planeando el ataque, desplegamos el mapa en el capót y nos agrupamos alrededor del mismo Ge, Julio, Kay, Lucianno y su fiel servidor. La tropa masculina, los guerreros del camino. Las mujeres nada tenían que hacer, esto era cosa de machos.
El mapa tipo guía T era muy detallado. Ge rastreaba "Coromandel" con el dedo en el índice...
- Mmm.... - Sus labios fruncidos mientras todos los demás estábamos inclinados tratábamos de encontrar nuestro destino junto a él.
- A....B....C.......D....no, let's go back to C.... [Volvamos a la C] "Ca"..."Ce"...."Ci"..."Cu"...Nop, no Coromandel.
- What?! - Todos nos miramos.
- Let me see - dice Julio y toma el mapa.
Concentradísimo afiló su mirada y pegó la guía a su cara (es que es medio chicato)...
- No, there is no Coromandel [Coromandel no está]
Revisamos el mapa por última vez hasta que nos dimos cuenta que su amplio detalle iba desde la punta de la isla norte hasta la mitad de la isla...justo antes de llegar a Coromandel.
- So...and now? [Y ahora?] - Pregunta Lucianno.
Instintivamente miramos al alemán. Siempre precisos, planificadores, en el milímetro del asunto...
- What? - preguntó reaccionando como si lo hubieramos acusado de algo.
- You are German, u must know. You told me u wanted to do some research [Sos alemán, tenés q saber. Me dijiste q ibas a buscar info del lugar] - le dije.
- First, I come from East Germany, I'm not the classic German and Second, I've been from pub to pub the whole week. [Primero, vengo de Alemania del Este (la comunista), no la tradicional Alemania y segundo, me la pasé de joda toda la semana] - buena coartada.
Si hay algo q este y el otro alemán que viven conmigo hacen muy bien es chupar. Le dan al escavio diariamente como si fuera el último día. No me sorprendió que sus ganas de planificar se hayan ahogado en unas cuantas birras.
Por gracia divina (o porque sabía que no podía recaer en la orientación de Ge) tomé la precaución de anotar en el celu la dire, el tel y las rutas a seguir con algunas referencias.
Así fue que tomamos la autopista y emprendimos camino.
Las cabañas nos estaban esperando:
Al llegar, luego de un merecido almuerzo fuimos a la playa.
Si amplían la imagen, la muchedumbre q ven a lo lejos es gente q hizo pozos y está tirada en su piletita
(Foto por doña Aline)
Ge había llevado su Freco Ball set. El Fresco Ball es la versión de Pelota-Paleta Brasilera, pero perfeccionada. Con paletas de carbono más parecidas a las de paddle pero sin agujeros y pelota de goma, la idea es que la pelota no pique y estar jugando hasta q el brazo se te acalambre.
Julio, fanático de cuanta cosa nueva se tope en su camino, pero de características de ojota para lo que a deporte se refiere (no es que quien les narra sea mucho mejor), se la pasó jugando casi todo el día...y sí, yo con él.
- Tenemos que llegar a 50, pariente. - me dice.
- Ok.
Empieza él y cuenta.
- [toc] uno...[toc]...[toc] tres...[toc]...[toc] cinco... qué cagada... - no llega a la pelota y, decepcionado, la agarra del suelo.
- De nuevo! - dice como chico entusiasmado, y arrancamos otra vez - [toc] uno...[toc]...[toc] tres... qué cagada... - a buscar la pelota de otra vez.
Así continuamos la tarde.
Podemos ver una secuencia de sus proezas "Frescoboleras" aquí:
(Que le pone huevo, le pone)
Las damas tomaban sol y los hombres, como siempre, charlaban de la vida.
Las chichis:
Cristina, Aline (Made in Brasil), Charlie (Made in NZ), Magalie alias Dijon (Made in France)
El primer día se fue y a la noche nos dimos un festín con la primera tanda de chorizos, quesos, salame, ensaladas, etc etc etc. Y, por supuesto, vino. Cada uno había llevado como 2 botellas de vino...que sólo duraron la cena de esa noche.
Al día siguiente nuestro destino era Cathedral Cove.
Los 5 Latinos del otro auto seguían al nuestro. Por supuesto, yo, copiloto, indicaba el camino a seguir. Mi ávida orientación de boy scout nos señalaba el norte. Charlie, por su parte, decidió para en un negocio a preguntar.
Como había dicho, el camino era hacia el Sur...
Este fue el primer paraje:
Esta es una "flor" típica de acá. Se toma incluso como un ícono nacional. El nombre?...bien, gracias.
30 minutos por un camino a pie nos conduciría finalmente al Cathedral Cove ("Catédral Couve"....no, si decís Catedral como lo decimos nosotros no te entienden una goma...por experiencia te lo digo).
Sí, este lugar se distingue por sus cuevas.
NOTA de freak film maker: Acá fueron filmadas secuencias de la segunda parte de Narnia: cuando los pibes llegan a esa playa en el mundo fantástico, es Coromandel. Si no es esta playa precisamente le pega en el palo...aunque no vi ninguna criatura rara... che...pa mi que me cagaron...
El agua, similar a las costas argentinas, es fría. Pero a veces pienso que MAS fría. La diferencia es que las playas son realmente muy pintorescas y el agua cristalina. Coromandel, justamente, se caracteriza por tener el agua de un azul profundo.
(Foto por Kay)
(No sé quién tomó esta foto, pero estaba en mi cámara)
(Aprovechando su zoom, Kay nos sacó esta foto desde la costa)
Ali y Ge se quedaron un poco más...muy estresados...
- [toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...[toc]...// [toc]...
- Julio, estás contando? - le digo como 2 minutos después.
- Uy! No...[toc] uno!...
- La que te parió!!!
Nadando en el agua que te hacía achicharrar los huevitos, Julio descubre una cueva, a la que solo podés acceder a través del mar. Obviamente nos metimos. Adentro, a diferencia de lo que pensábamos, estaba cálido, ya que, claro, no corría viento. El agua iba y venía, mientras nosotros nos sentamos en la playa en su interior. No era una caverna profunda, para nada, pero era acojedora. A través del hueco entraba suficiente luz para alumbrar el lugar y nos quedamos sentados contemplando el exterior a través de esa "ventana" durante varios minutos. Cuando el mar entró con más fuerza por el agujero y llegó a nuestros culitos, nos indicó que era hora de partir. Lamentablemente esta imagen quedará guardada en mi memoria ya que nadie tenía cámara "water proof". Pero merecía ser contada.
5pm, trigésimo cuarto intento:
- [toc] 41! ...[toc]...[toc] 43!...[toc]...DALE QUE LLEGAMOS!!!...[toc] 47!........................que cagada.......de nuevo!
El grupete
(Julio y Charlie estaban donde yo, así q quedaron afuera de esta foto, pero ya los vieron)
Kay (Abajo de todo teníendose el dedo, Made in Germany), en sentido horario, Magalie, Aline, Don Gegé Brasuca (Made in...of course, Brasil), Lucianno (Made in Brasil), Cristina
Don Julito "Maravilla", Made in...que te lo diga él mismo:
Las autofotos solo no es algo q me agrade. Algunas que me saqué estando acá fue más para que me vean allá que para mi. Pero esta toma me pareció interesante, y luego, jugando un poco con el amigo Photoshop, llegamos a esto:
Y bue, si todo artista tiene el suyo, porqué yo no voy a tener el mío, no?
Autoretrato
De regreso a Auckland volvimos por otro camino, el cual bordeaba la costa. Mi primera aproximación, de nuevo actuando como GPS, nos condujo, luego de 10 minutos de viaje, a la terminal de Ferry: un camino sin salida.
- I wanted u to know more about this place [Fue a propósito, sólo quería que conozcan más del lugar...] - les dije a los sorprendidos tripulantes del otro auto.
Y sí, si la partida de Auckland fue atolondrada, por qué no lo iba a ser el regreso, no? En vez de llegar a las 8.30pm, como mi imaginario tenía previsto, llegamos a las 10pm. Detalles los tiene cualquiera...
Algunas fotos del camino de vuelta y el atardecer.
Pobre Kay, en la otra foto salió mejor, pero me cabió más la luz en esta...Sorry, Man!
Y la vista en uno de los parajes....mejor que hable por si misma:
Etiquetas:
Coromandel
viernes, 30 de octubre de 2009
Argentina NO tiene los políticos que se merece
Estoy cansado de escuchar "tenemos los políticos que nos merecemos". Porque desde que tengo uso de razón recuerdo a mi abuelo levantarse todos los días temprano para ir a laburar, honestamente, lo mismo mis viejos, los viejos de mis amigos, etc, y ahora nosotros. Pagando los impuestos, esforzándonos día a día, respetando al prójimo, siendo ciudadanos simples, y así con la inmensa mayoría de gente que está en la misma situación. Historias que se cruzan y que son las mismas que las tuyas, entonces me pregunto: de dónde salió la frase "tenemos los políticos que nos merecemos"?
La política no es el reflejo de la sociedad desde que Argetina es Argentina. La historia no miente, y ya en aquellas clases de Sociedad y Estado donde estudiábamos Rosas, el Unicato, los partidos políticos, los gobiernos de facto, etc, se entiende que el pueblo argentino es víctima de un monopolio político. Un sistema corrupto de unos pocos que sólo va dejando entrar a aquellos que curten la misma filosofía mafiosa: La ambición de poder sin escrúpulos. Poder que para mantenerse oprime al pueblo dividiéndolo y agotándolo economicamente. Pero aún así, Argentina vive.
Ese es el juego, instalar el pesimismo social, el mirar al otro con sinismo, prejuzgándolo. Hemos mamado una cultura del "sálvese quien pueda", de individualismo y "viveza criolla". Siempre excéptico con el prójimo. Si un ícono de nuestra música popular dice "el que no llora no mama y el que no mama es un gil", qué podíamos esperar? Pero nos involucramos tanto en este tipo de conducta que nos cegamos. No hace falta más que ir al interior del país para ver que todavía se rescatan valores como "humildad" y "honestidad", no, no en los políticos, sino en el pueblo. Que en la tan convulcionada Buenos Aires aún existen estos valores, pero que los olvidamos por momentos al dejar correr por nuestras venas la paranoia urbana/conurbana y entramos en la misma rueda enferma de la que nos quejamos.
Parece que nuestra sociedad se sometió demasiado a la idea del ídolo que nos rescate: El Diego haciendo milagros en el último minuto para darnos la victoria, Perón dándole derechos a los trabajadores, Charly entonando las canciones de libertad. Y con tanto o tan poco ídolo (Diego ya no juega más, Perón murió hace rato, y Charly vive en Democracia), con la melancolía que baña nuestro cotidiano, nos olvidamos del hoy, de que mañana puede ser mejor si peleamos, si nos mantenemos unidos. Que la sociedad y el país se construye desde abajo, desde nosotros. Que un hombre solo es débil, pero unidos no hay batalla imposible. Que todo cambio social siempre fue dado por las masas, no sólo por el líder. El lider es un símbolo: Qué hubiera sido del Che, de Gandhi, de Mandela...del mismo Jesús, sin el pueblo detrás. Tenemos que empezar a escucharnos, a dialogar, a creer.
Hay algo que Genaro me contó sobre Brasil: el slogan es "El país del futuro". Por más simple que parezca, la frase transmite esperanza en el mañana, el ver al futuro como algo que se construye hoy y creer, simplemente creer que el cambio es posible. Empezar a trabajar no sólo por el hoy y el ahora, sino en tener trascendencia con nuestras acciones, ya que cada generación es responsable de que las próximas generaciones tengan un país mejor.
Argentina asumió muy internamente al tango melancólico que recuerda al pasado que siempre fue mejor, pero angustia porque no volverá. Y esa angustia sólo nos vuelve pasivos. Nos sumimos en el ego de una Argentina dulce en la época de Perón, en un mundial que ganamos hace más de 20 años atrás, en la tierra más bella del mundo, cuando vendimos y estamos dejando destruir nuestros bosques, ríos, lagos, etc. Y hasta, aunque parezca mentira, importando pasturas de Nueva Zelanda cuando creíamos que lo teníamos todo y no necesitabamos de nadie más. Creo que bajar el ego sería EL gran primer paso.
Argentina no es bananera, porque Argentina es el pueblo, ese pueblo que se levanta todos los días, que cuida su tierra, que canta folklore, baila tango y chacareras, que prende fuego los domingos para reunir a la familia y amigos en la misma mesa para no otra cosa que compartir.
Así que a mi no me vengan conque Argentina tiene los políticos que se merece, porque yo no mamo más.
La política no es el reflejo de la sociedad desde que Argetina es Argentina. La historia no miente, y ya en aquellas clases de Sociedad y Estado donde estudiábamos Rosas, el Unicato, los partidos políticos, los gobiernos de facto, etc, se entiende que el pueblo argentino es víctima de un monopolio político. Un sistema corrupto de unos pocos que sólo va dejando entrar a aquellos que curten la misma filosofía mafiosa: La ambición de poder sin escrúpulos. Poder que para mantenerse oprime al pueblo dividiéndolo y agotándolo economicamente. Pero aún así, Argentina vive.
Ese es el juego, instalar el pesimismo social, el mirar al otro con sinismo, prejuzgándolo. Hemos mamado una cultura del "sálvese quien pueda", de individualismo y "viveza criolla". Siempre excéptico con el prójimo. Si un ícono de nuestra música popular dice "el que no llora no mama y el que no mama es un gil", qué podíamos esperar? Pero nos involucramos tanto en este tipo de conducta que nos cegamos. No hace falta más que ir al interior del país para ver que todavía se rescatan valores como "humildad" y "honestidad", no, no en los políticos, sino en el pueblo. Que en la tan convulcionada Buenos Aires aún existen estos valores, pero que los olvidamos por momentos al dejar correr por nuestras venas la paranoia urbana/conurbana y entramos en la misma rueda enferma de la que nos quejamos.
Parece que nuestra sociedad se sometió demasiado a la idea del ídolo que nos rescate: El Diego haciendo milagros en el último minuto para darnos la victoria, Perón dándole derechos a los trabajadores, Charly entonando las canciones de libertad. Y con tanto o tan poco ídolo (Diego ya no juega más, Perón murió hace rato, y Charly vive en Democracia), con la melancolía que baña nuestro cotidiano, nos olvidamos del hoy, de que mañana puede ser mejor si peleamos, si nos mantenemos unidos. Que la sociedad y el país se construye desde abajo, desde nosotros. Que un hombre solo es débil, pero unidos no hay batalla imposible. Que todo cambio social siempre fue dado por las masas, no sólo por el líder. El lider es un símbolo: Qué hubiera sido del Che, de Gandhi, de Mandela...del mismo Jesús, sin el pueblo detrás. Tenemos que empezar a escucharnos, a dialogar, a creer.
Hay algo que Genaro me contó sobre Brasil: el slogan es "El país del futuro". Por más simple que parezca, la frase transmite esperanza en el mañana, el ver al futuro como algo que se construye hoy y creer, simplemente creer que el cambio es posible. Empezar a trabajar no sólo por el hoy y el ahora, sino en tener trascendencia con nuestras acciones, ya que cada generación es responsable de que las próximas generaciones tengan un país mejor.
Argentina asumió muy internamente al tango melancólico que recuerda al pasado que siempre fue mejor, pero angustia porque no volverá. Y esa angustia sólo nos vuelve pasivos. Nos sumimos en el ego de una Argentina dulce en la época de Perón, en un mundial que ganamos hace más de 20 años atrás, en la tierra más bella del mundo, cuando vendimos y estamos dejando destruir nuestros bosques, ríos, lagos, etc. Y hasta, aunque parezca mentira, importando pasturas de Nueva Zelanda cuando creíamos que lo teníamos todo y no necesitabamos de nadie más. Creo que bajar el ego sería EL gran primer paso.
Argentina no es bananera, porque Argentina es el pueblo, ese pueblo que se levanta todos los días, que cuida su tierra, que canta folklore, baila tango y chacareras, que prende fuego los domingos para reunir a la familia y amigos en la misma mesa para no otra cosa que compartir.
Así que a mi no me vengan conque Argentina tiene los políticos que se merece, porque yo no mamo más.
Etiquetas:
Cartas desde el exilio,
reflexiones
lunes, 5 de octubre de 2009
Atardecer en Westmere
Este está lejos de ser un post ostentoso. Salí a caminar por mi barrio, a perderme, como me gusta a mi. Y caí en un lugar que ya había estado: Westmere. Y parado ahí simplemente tomé el celular y filmé.
Westmere queda a 10 mins caminando desde donde vivo. Un pequeño barrio con costa (como muchos acá). El agua que ven en el video se retira hasta allllaaaaá lejos cuando baja la marea. Una vez me metí a andar en bici por ahí. Estuvo bueno...aunque le llené la bici de arena a Angelo... :-S
Una de las cosas q me pasó es que, realmente, esta vez, me perdí a la vuelta...jeje. Venía bien, pero se me hizo de noche. Y tomé por una calle....una calle que me tomó por sorpresa a mi porque me condujo hacia un lugar en el q no había estado antes y más complicado aún por estar oscuro. Cuando llegué a Grey Lynn de nuevo me pareció interesante y volví a pelar celular - aunque la toma del SkyCity con la luna no refleja ni la mitad de lo que era.
Edité un poco estas "tomas" y le agregué música de 14.93 (no se me pongan celosos los Biosphera que ya va a llegar el video con banda sonora de Uds también). Los que no conocen a estas bandas, dense una vuelta por los links y escuchen el material fresco...aunque desactualizado hdps! Póngase una pila y publiquen lo nuevo!
Nada más. Acá les dejo algo muy chiquito que, espero, represente un poco lo que es este lugar.
Atardecer en Westmere from LVC on Vimeo.
Westmere queda a 10 mins caminando desde donde vivo. Un pequeño barrio con costa (como muchos acá). El agua que ven en el video se retira hasta allllaaaaá lejos cuando baja la marea. Una vez me metí a andar en bici por ahí. Estuvo bueno...aunque le llené la bici de arena a Angelo... :-S
Una de las cosas q me pasó es que, realmente, esta vez, me perdí a la vuelta...jeje. Venía bien, pero se me hizo de noche. Y tomé por una calle....una calle que me tomó por sorpresa a mi porque me condujo hacia un lugar en el q no había estado antes y más complicado aún por estar oscuro. Cuando llegué a Grey Lynn de nuevo me pareció interesante y volví a pelar celular - aunque la toma del SkyCity con la luna no refleja ni la mitad de lo que era.
Edité un poco estas "tomas" y le agregué música de 14.93 (no se me pongan celosos los Biosphera que ya va a llegar el video con banda sonora de Uds también). Los que no conocen a estas bandas, dense una vuelta por los links y escuchen el material fresco...aunque desactualizado hdps! Póngase una pila y publiquen lo nuevo!
Nada más. Acá les dejo algo muy chiquito que, espero, represente un poco lo que es este lugar.
Atardecer en Westmere from LVC on Vimeo.
Etiquetas:
Auckland
viernes, 2 de octubre de 2009
El casi [cuento sin monedas II]
Era un tipo muy interesante. Podría haber sido la personalidad más grande del siglo, te diría, pero no lo fue, porque toda su vida fue un "casi". La teta de la vaca que falta. Esos 10 pal peso. La gota que nunca llegó para revalsar ese vaso...
Vivía en un modesto departamento monoambiente que parecía una madriguera. Era tan chico que la cama (de casi una plaza, porque tenía más el tamaño de una cama para chicos) se rebatía para poder armar la mesa tipo camping con 2 banquetas de plástico que guardaba debajo de su escritorio cuando no las usaba. La pila de libros y revistas en los estantes amenazaba con colapsar en cualquier momento. El kitchinet, con su única hornalla y minúscula pileta, servía a la vez de placard bajo la mesada. Arriba reposaba el TV de 10" casi a color, sino fuera por el tubo gastado. Tenía una ventana...que daba al pulmón del edificio, así que de luz, ni hablar, menos aún porque se encontraba en el piso 7 de 20. Al cual el ascensor salteaba por un desperfecto técnico que el consorcio nunca se molestó en reparar, ya que, era el único piso con 2 departamentos, el de él...y otro en remate judicial hacía 10 años: inhabitado, por supuesto. Así que todos los días iba hasta el piso 8 o 6 y luego escalera.
Estuvo a punto de casarse, hace poco, él estaba en el altar y todo...el problema surgió cuando la novia, camino a la iglesia, encontró el amor de su vida en el chofer del remis que la llevaba y nunca llegó.
Un tipo muy aplicado en el colegio, la única materia que lo tenía de hijo era educación física, 5 años consecutivos se la llevó. Su boletín, de todas maneras, impecable, todos nueves. Me contó cómo una vez le pusieron un 10 en matemáticas, pero la profesora lo borró porque, si bien tenía toda la ecuación perfecta, se había olvidado de poner el resultado. La vez que iba a ser abanderado amaneció con sarampión y no pudo ir al acto. Uno de esos casos únicos lo llevó a tener un rebrote un día antes de irse de viaje de egresados. Aunque los compañeros, muy amables, le dieron una copia de la tradicional foto grupal en el Llao-Llao con su foto pegada...le reemplazaron la cabeza al San Bernardo.
Jugaba religiosamente el Quini, y un minúsculo cuadro colgado al lado del reloj de pared lucía flamante un billete. En el '89 casi se convierte en millonario, a no ser por el último número: En vez de 23 salió el 22.
Estuvo por mudarse, había ahorrado casi por 10 años, cuando lo agarró el corralito y la bendita pesificación.
Desde hacía 19 años trabajaba en la misma compañía. Él era contador, aunque gozaba, desde aquel entonces, del mismo puesto de asistente administrativo (un che-pibe contable). Fue un día que el mismo presidente y fundador de la empresa lo mandó a llamar. Este lo felicitó por su trayectoria, le dijo que le iba a subir el sueldo y a ascender. Se despidió con un cálido apretón de manos mientras el jefe mandó a llamar a su joven y sensual secretaría para ultimar los detalles, él se retiró contento de la oficina...esa misma tarde encontraron al viejo pálido como un papel. Los datos forenses indicaban: "paro cardíaco ocasionado por consumo de píldoras para la virilidad". (Qué viejo fiestero...)
A pesar de todo era un tipo más que optimista. Te contaba esto como quien cuenta los logros exitosos a lo largo de una vida. Me caía muy bien, la verdad. Eramos casi íntimos. No lo vi más desde aquel día de su "boda"...y bue, yo qué culpa tengo de ser un remisero canchero, no?...
Etiquetas:
Historietas
Papel de reparto [cuento sin monedas I]
Hacía mucho tiempo que era casi anónimo. No pasaba más allá de algún rezagado me tocara bocina en el algún semáforo, a lo que, especialmente las viejas, se acomodaban en el asiento de atrás para mirarme sin la más mínima intención de disimular su curiosidad:
- Un conocido, Sra. - les terminaba diciendo mirándolas por el espejito.
En los '70 hasta figuritas con mi cara había. En el colegio no había pendeja que no me pidiera que le firme la cartuchera. Pero claro, del cielo bajás en caída libre sin paracaídas. La serie se termina y uno crece. De adolescente me decían:
- No, flaco, con esa estirada deforme que te pegaste dónde te pongo? Encima ni con 2 kilos de enduído puedo taparte esos cráteres que tenés en la cara.
Dónde había quedado el galancito? Los veintipico me tocaron justo en los '80...la suerte me seguía rebotando en la entrada. Puta década de carilindos y peinados abultados...lo más tibio en los casting era:
- Qué querés que haga con ese repositorio de malta que tenés en el abdomen, me querés decir? Por esa bocha parece que hubiera pasado un Nepal, padre. La cámara milagros no hace, viste?
Y ahí me quedaba parado detrás de un póster de Miguel Mateos cagándose de la risa de mí con su mejor melena.
Ese mediodía estaba en una parrilla cerca de casa, en el almuerzo de despedida de mi mujer...Se estaba, justamente, despidiendo de mí. Estábamos cerrando el tema de división de bienes. Nuestro matrimonio de 20 años había empezado para el culo desde el primer día: La flaca había prendido bombo al segundo mes de empezar a salir. Son esas que menstrúan irregularmente pero que son medio nínfómanas, viste? Y yo un pelotudo dominado por la gallina.
No es que fuera mala mina, pero creo que tenía una deficiencia hormonal: Vivía histérica.
A los pocos meses de embarazo le detectaron un cáncer que terminó con el pibe y su condición de mujer. Ya no era el ‘asunto’ lo que nos unía, sino la ‘lástima’. Pero, como todo, son cosas que pasan con el tiempo. La flaca recuperó fuerzas, mi tarjeta de crédito y empezó clases de tenis. Venía contentísima del club...alegría que compartía a su muy especial manera de cagarme a pedos por lo que no había hecho, lo que hice y algunas renegadas "por las dudas", mientras no paraba de mandarse mensajitos por celular con su amiga del club: Raúl.
Estaba todo dicho. Como siempre, la justicia se había impartido en esa mesa. Yo me quedaría con el 504 y ella con la casa, los muebles, la tele, el microondas y mi juego de Estanciero. Aunque me dijo que si necesitaba algo, que le avise.
- Disculpe, señor. - dice una voz detrás mío.
Me doy vuelta. Era un flaco de unos 30 años.
- Qué tal, señora?...Disculpe que los interrumpa - mi mujer estaba muy concentrada con su celular para devolver el saludo - Mi nombre es Tomás Arantino, soy director de cine...independiente. Estoy produciendo una película y, la verdad, que desde que escribí el guión pensé en Usted. Vi un montón de capítulos en internet y creo que estaría buenísimo incluirlo en el film.
Ahí es como que me agrandé y le eché un ojo a la reventada aquella...que seguía sin darle la más mínima bola a la situación.
- Uh, bueno…mirá…eh…estoy medio corto de tiempo...pero claro, por qué no?
- Gracias. - sonríe tímidamente - No puedo asegurarle mucha plata, vio? ... – se pone incómodo – esto es independiente, usted entiende.
- Soy de Racing, empezamos mal, pibe. - lo miro serio y el flaco se queda, como esperando la continuación de mi frase.
- Je! Es un chiste - le doy una palmada en el brazo - jeje.
- Je...je...claro - yo y mi puto sentido del humor!
- Bueno - continúa - Tiene una tarjeta con sus datos?
- Eh...no, no en este momento. Tengo acá una birome... - busco en mis bolsillos un papel y saco un ticket de estacionamiento - te puedo anotar acá...
- No se haga problema, acá le dejo mi tarjeta. Usted puede mandarme un mail con sus datos y yo le mando el guión así lo lee. - Dijo mail?
- Me voy. - interrumpe la flaca ya parada con su cartera al hombro - Pagás vos?
- Sí sí, andá - la despacho con la mano, con aires de superado - hablamos después. - Y se va rauda con su minifalda apretada a ese culo poseado caminando como diva de cotillón.
- Y...decime, pibe...de qué se trata el papel?
- Bueno, es un papel de reparto, pero muy relevante! - acota enérgicamente – La historia es un policial con varios 'plot points'......giros... - agrega al ver mi cara - Son 3 historias paralelas que se mezclan. Gangsters, un boxeador fraudulento, un portafolio que nunca sabemos lo que tiene (para mantener atraído al espectador, vio?). Una mina re sacada, drogas, acción - el pibe se emociona al contarme - todo con mucho laburo en los diálogos. Creo que va a ser un éxito.
- Wow...suena bien, eh.
- Gracias – asiente con la cabeza.
- Bueno, perfecto - miro la tarjeta con los ojos entreabiertos, alejándola para hacer foco - Te lla...
[PUM!]
Todos nos dimos vuelta mirando a la calle. Aparece un chorro disparando en la calle. Se escuchaban varios tiros a lo lejos, uno impacta contra el ventanal, el chorro se agachó y otra bala hizo estallar al vidrio. Todo el mundo fue al suelo. Se sentían gritos y disparos por todas partes. Levanté la cabeza y vi cómo acribillaban al chorro y el cuerpo caía dentro del 'restorán'.
Los disparos cesaron. Cayó la cana:
- Todo terminó, señores. Pueden levantarse.
La gente se empezaba a incorporar de a poco. El lugar estaba hecho un quilombo.
- No te van a faltar ideas para una escena de acción después de esto, jeje – le digo al flaco al lado mío mientras me paraba lentamente.
Pero el flaco no se movió. Lo miro, estaba en el suelo de espaldas a mí. Me agacho, lo zamarreo despacio y lo doy vuelta. Tenía sus ojos perdidos y su cara rígida, todavía con la expresión emocionada del diálogo que veníamos teniendo.
Me paré sin decir nada. Una mina al lado mío lo ve, se pone la mano en la boca y grita solloza. La gente empezó a acumularse alrededor de la escena. Yo seguía ahí parado. Un cana se arrimó medio llevándome por delante. Me fueron corriendo hacia atrás. Al rato cayó la ambulancia, tarde, como siempre, y se llevaron al pibe y al chorro.
- Disculpe, señor – dice una voz detrás mío.
Me doy vuelta.
- Su cuenta.
Etiquetas:
Historietas
Amigo, no tenés una moneda?
Yo cobro sábado por medio. El problema surgió por una serie de gastos inesperados que me dejó con escasos morlacos en mi cuenta, ni hablar en mi billetera. Llegó el viernes, salimos, y me gasto casi todo lo que mis arcas poseían. “Total, mañana revivo financieramente”.
El sábado llegó, pero con él mi cuenta seguía minusválida.
- Mmmm….esto debe ser un error del sistema – pensé - Bue, no problem…espero hasta más tarde, seguro es una cuestión de retrasos.
Sigo sin tener idea de los horarios bancarios acá. Lo mío consta simplemente de chequear el home banking a cada rato y cerrar los ojos deseando que la guita esté depositada al abrirlos. Una metodología muy científica la mía….
Así se sucedió el sábado sin novedades del sueldo…Domingo? Mismo que el sábado. Entonces llegó el lunes. Con una vianda pre-fabricada el domingo a fin de tener sustento alimenticio dicho Lunes, partí hacia mi trabajo.
Martes. La tarjeta del bondi empezaba a perder casi todo el crédito que tenía. Ahí mi situación se tornaría desesperada, ya que donde trabajo no puedo ir caminando, ni aunque quisiera. El puente que une la ciudad con la otra costa sólo se puede cruzar en auto, ni bici ni a pie.
Miércoles. Ya sabía que mi tarjeta constaba de alrededor de 3 dólares. El beneficio de tener tarjeta es que tenés como un 20% de descuento sobre el pasaje. En vez de pagar 1.6NZ un stage (ya que acá pagás por stages/paradas) pago 1.44, y desde la ciudad a mi laburo (ya que tomo 2 bondis) pago 2.88 en vez de 3.2. Bien, no los quiero marear con las matemáticas, pero imagínense que ante dicha situación cada centavo era preciado.
Cuento las monedas, tenía alrededor de 2NZ. Sumado a los 3 dólares, tenía la guita justa para ir hacia el trabajo. Contaba conque ese día, de una vez por todas, se hiciera la transferencia, ya que, supuestamente, así me habían dicho que sería.
Mentalmente hice un rápido cálculo:
- Pago 1.6NZ el primer bondi y me quedan los 3NZ de la tarjeta para viajar hasta el trabajo
- Sos un genio, macho!
- Gracias.
Hay un detalle que tengo q mencionar. La tarjeta sólo la podés cargar de a 10NZ.
Me pongo contento en la parada del bondi, y automáticamente pelé tarjeta, la puse, pedí el ticket y cuando sentía que se estaba imprimendo reaccioné!
- La puta madre! No me va a alcanzar para el segundo pasaje!!!
Con poco más de 1 dólar en la tarjeta y 2 dólares en monedas, no podía decirle al bondero: “Te pago el pasaje la mitad con la tarjeta y la mitad en efectivo.” Eso no funciona.
Estaba cagado!
Así que ni bien el bondi arrancó pedí parada y me bajé de una. La única alternativa que tenía era manguearle plata a Angelo (mi flatmate) que todavía estaba en la casa.
Volví.
- Hi, Angelo…I have a problem. Can I ask you 10NZ? [Macho, estoy complicado, me tirás 10 mangos?]
- Sorry, but I haven’t received my salary yet. [Sorry, pero no cobré todavía]
Mi cara se transformó. Estaba jodido jodido. No tenía para viajar. La familia con la que vivo vive muy sobre el pucho con la guita, llegan justos a fin de mes. Así q no podía decir nada.
- Not even 5? [Y 5 manguitos?]
Ahí Angelo revisó y me tiró 5 mangos. Tenía, entonces lo justo y necesario para tomarme el bondi de ida y volver a la ciudad (si sumaba las monedas). Desde la ciudad podía caminar hasta casa.
Durante el día chequeé la cuenta varias veces….por supuesto…nada.
Y ahora? Cómo carajo iba a hacer para volver a laburar al día siguiente. Abro mi billetera y veo 5 dólares americanos. Esas cosas que dejé en la billetera en un “si un dólar trae suerte, 5 tienen q ser mejores”. Era un resto de cuando todavía tenía dólares. Así, emocionado, entré al primer banco y expuse mi tesoro en la caja:
- I want to change this Money, please [Me cambiás esta suma de dinero, por favor?]
La mina miró los 5 billetes, uno de los cuales había sido el original billete de la suerte y estaba en penosa condición. Y me dio, a cambio, 7.4NZ.
Contento con mi transacción volví a mi trabajo.
Al día siguiente la transacción se realizó y suspiré tranquilo.
Pero esto trajo consigo más de lo q esperaba. Si bien la situación de contar con 0 guita fue una experiencia peculiar. También surgió un rapto de inspiración camino al bondi. Y así, refugiado en lo único que no tenía que pagar: El notepad del Windows. Pasé la primera hora y media de mi trabajo escribiendo un cuento jeje. Cosa que ya vine haciendo con otras cosas que publiqué en el blog…y bue, la inspiración no tiene hora ni lugar, no?
Esto pasó hace 2 semanas, más o menos…pero lo escribo hoy…cosa anecdótica, ya que esta semana tuve otro rapto de inspiración y, chequeando mi cuenta hoy sábado me encuentro que la plata no está depositada todavía...se repetirá la historia? Tendré que vivir como todo artista, a pura inspiración?...en fin…
Por lo pronto…no, no se asusten, no les voy a manguear guita (por ahora), les dejo los 2 relatos en otros post.
Etiquetas:
varios
jueves, 24 de septiembre de 2009
48hs - The Short Film
El tan poco esperado corto para el concurso 48hs ya está aquí. El menos aplaudido de la función, el que, para variar, no dejó contentos ni a su productor ni a su director. En su versión reeditada (tratar de no imaginarse lo que era la versión original) llega, para el público de Crónicas: Eye of the Beholder.
Aviso Legal: Ni el Productor ni el Director se hacen responsables de los daños psicológicos o físicos ocasionados por la visualización de este film.
Aviso Legal: Ni el Productor ni el Director se hacen responsables de los daños psicológicos o físicos ocasionados por la visualización de este film.
Eye of the Beholder - 48hs NZ from LVC on Vimeo.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Grand Slam
Habíamos quedado con Genaro en jugar al tenis el fin de semana. Algo que habíamos dejado de hacer hace algún tiempo por las desfavorables condiciones climáticas. Auckland, como comenté en otros post, tiene un invierno lluvioso y frío. Principalmente lluvioso. Con una molesta lluvia intermitente. El dicho acá dice: “Si no te gusta el clima, esperá 15 minutos”.
Pero la primavera va ganando terreno y los días son cada vez más soleados. Aunque, para variar, el Sábado amaneció lluvioso y templado luego de una semana a pleno brillo y color. Aún así no perdí esperanzas de poder jugar al día siguiente. Y el Domingo, contradiciendo al amargo Sábado, me despertó con un estridente rayo de sol atravesando mi párpado incidiendo directo en mi pupila.
3:10pm tomé la bicicleta, me abroché el casco y salí hacia las canchas. Llegué 10 minutos antes de la hora pactada (4pm): perfecto, podía precalentar y practicar mi demoledor saque.
Las canchas donde jugamos son públicas, aunque parecen privadas. Es una escuela que dispone de 6 canchas: 2 de cemento y 4 de pasto sintético. Solemos jugar en las de pasto sintético, por nuestra afinidad con Wimbledon…o porque las caídas acarrean menos perjuicios.
Deposité mi bici a un costado. En una de las canchas estaban unos orientales, los cuales agarraban la raqueta casi desde la mitad, corrían destartalados jugando con una pelota que, en vez de amarilla flúo, era marrón añejo. Para colmo uno estaba de jeans y el otro con un conjunto deportivo de nailon conformado por pantalones largos y buzo rompevientos con capucha: el ejemplo a la antítesis deportiva…Faltaba que calzara mocasines
Por otra parte había un papá jugando contra su mujer e hija. La nena debería tener unos 6 años y la raqueta era más grande que ella, la mujer deduje que poseía grandes cualidades culinarias ya que la raqueta la agarraba como una asadera, mientras que el papá, el más experimentado, se destacaba sutilmente del nivel de la nena. Yo entiendo la felicidad de compartir, pero el mal gusto deportivo habría que censurarlo, joder!
Ahí fue donde mi vista se depositó en la cancha al lado de la mía. Dos señoritas, ambas con calzas, y testeando la resistencia de las fibras de sus remeras, corrían de un lado al otro con sus respectivas gorritas haciendo juego y anteojos de sol. Rubias, bien proporcionadas, mejores jugadoras que los orientales y la familia, pero, aún así, sin destacadas característias tenísticas…qué carajo importaba eso, no? Mientras siguieran corriendo acompañando el rebote de la pelota con sus bustos y agachándose a agarrar la pelota del fondo, yo contento.
Fue entonces que, cansado de tanto amateurismo, desenfundé mi raqueta Wilson “Federer Classic”, (entre nos, la más barata q encontré…pero dice Federer, loco, eso ya me pone en otro escalón ante el ojo no experimentado). Mi short azul, rojo y blanco, casualmente haciendo juego con mi raqueta (una malla que me trajo mi viejo de Bolivia…seguro de uno $2.5), mi remera de la selección Brasilera, mi gorra negra con la pipa de Nike (que, de nuevo entre nos, la compré en Cabildo a uno de estos vendedores callejeros por 10 mangos, pero nadie tiene porqué saber que no es original, no?). Pelé tubo de Dunlop Grand Slam nuevito nuevito, todavía cerrado herméticamente. Grand Slam, como el que había ganado Del Potro (Juanma, para los entendidos) en la semana, ni más ni menos. Y no de 3 pelotas, sino de 4. Lo mío no es joda, gilún! Así que agarré la chapita y ejecuté el ritual del tubo nuevo escuchando el tan lindo “psssst!”… “Aaaahh” – suspiré…estaba listo.
Es entonces que voy hasta un extremo de la cancha, dejo 3 de las radiantes pelotitas a mi lado y me posiciono para el saque. Hago rebotar la pelota 2 veces, y cuando iba a ejecutar el servicio, veo que una pelotita de la cancha de al lado viene hacia a mí.
- Sorry! – siento que me dicen.
Levanto la pelotita con la raqueta, alzo la vista triunfal y se la devuelvo a la señorita en cuestión con una sonrisa “winner” mediante:
- No problem. – digo a lo Bond…James Bond.
Totalmente superado, vuelvo a mi posición de ataque.
La pelota vuelve a rebotar 2 veces, la tomo y la pongo junto a la raqueta, miro hacia delante imaginando mi objetivo, me detengo por una milésima de segundo con mi mirada fija en ese contrario imaginario, arrojo la pelota al aire, mi extrema concentración capta no se pierde ningún detalle, como si todo sucediera en cámara lenta: La pelota rota en el aire mientras desprende algunas partículas de arena, y, en una línea recta perfecta, se eleva. Mi mano izquierda la acompaña, mi otro brazo se flexiona y deposita la raqueta en mi nuca, mis ojos siguen la trayectoria de la pelota atentamente. Mi mano izquierda, entonces, alcanza su mayor altura mientras mis piernas comienzan a flexionarse y mi cuerpo se arquea hacia atrás. Mi cabeza se balancea, mi mano aprieta firme el mango y el músculo del brazo se tensiona anunciando la partida del mismo. La aceleración del brazo es directamente proporcional a la convicción del guerrero argento. Escucho el siseo del viento atravesando el encordado. El mango empieza a vibrar por la tensión. Me parece ver de reflejo el marco incandescente como cápsula espacial entrando a órbita. - Mi cuerpo, formando un arco per-fec-to, iba a golpear la pelota con la furia de alguien que sabe. Como Juanma ante Federer, sin piedad, con el vigor de aquellos que son una misma cosa entre la raqueta, la pelota, la cancha y el guerrero. - Mi mandíbula aprieta los dientes, mis seño se frunce y me precipito violentamente hacia adelante…
Alcé mi cabeza con mi cuerpo aún doblado para ver en qué posición letal del cuadrilátero contrario había depositado la bola….no la ví….aunque, calculando la relación potencia/masa concluí que la misma habría tomado una velocidad “tremenda” (hablando en términos científicos). Agudicé mi mirada esperando encontrarla y…nada. Fue ahí cuando una sombra agrandándose me llama la atención en el suelo y miro hacia abajo. No va que la pelotita muy hija de puta me golpea en la sabiola! Me contraje de hombros del susto que me pegué y sentí unas risitas. Miré de refilón a la cancha de al lado y las señoritas se tapaban la boca con la mano. Me paré sacando pecho como el Diego, sin decir nada, y chequeé mi raqueta por posibles desperfectos en el encordado con la esperanza de hallar algún agujero (cosa que no pasó). Entonces lo veo venir a Genaro:
- E, amigao, como fica vocé? – le dije enérgicamente.
Genaro levantó una ceja sorprendido. Y sí…si iba a pasar papelones, que creyeran que era Brasuca, no sea cosa de arruinar la gloria Argenta conseguida por el Juanma, no?
Etiquetas:
Historietas,
varios
sábado, 5 de septiembre de 2009
The Lighthouse - Parte II
Cuestión que al introducirnos en la ciudad todas las calles principales estaban cortadas y tuvimos que desviarnos para un lado y para el otro...O sea: no sabíamos dónde carajo estábamos.
- Che, cuál es la dirección del hostel? - pregunto como si nada.
- No sé - me dice Nina y ambos volteamos a Ge quien alzó las cejas sorprendido.
Así estábamos, dando vueltas con el auto, pasando por los mismos lugares una y otra vez, ni lugar para estacionar había de la cantidad de gente. Fue entonces que, gracias a mi precaución de anotar el nombre del hostel y al celular con conexión a internet, lo googleé y así pude entrar a la página para rescatar el tel y la dirección. Son esos momentos en los que quiero más a la tecnología. Canchereando por mi logro, les digo:
- Bien, y ahora para dónde?
La respuesta fue obvia...ninguno sabía cómo llegar.
- Ge, el mapa de Wellington?
- Nao tengo el mapa da ciudade. Eu tengo sólo ela rúa.
Somos un desastre. 3 personas viajando 800Km y salimos como si fuéramos a tomar mate a la esquina.
- Bue, tenemos el teléfono, llamemos.
Marco. Y una voz seductora me dice:
- Su saldo es insuficiente para realizar la llamada.
- Otro celular? - pregunto.
- Sí, el mío fijate que debe estar en la cartera - me dice Nina. (Hacía falta aclarar? Si Ge usara cartera estamos complicados con lo q viene...)
Lo agarro...
- Nina, gracias por el gesto, pero si me dieras un celular con batería sería mejor.
Ahí Ge, como He-Man sacando la espada, peló celular y logramos comunicarnos con nuestro destino.
El hostel estaba mejor de lo que esperaba. Si bien para ir al baño tenías que recorrer 2Km y medio, cosa que si estabas de
apuro, no llegabas, el resto estaba, dentro de todo, bien.
Nos produjimos: maquillaje, perfume, talquito en las bolitas y salimos a romper la noche cual Johny Tolengo.
- Qué pasó con Julio que no vino? - preguntó Nina.
- Dijo que como Mika está de vacaciones en Japón y le dejó plata (ya que ella lleva las finanzas en la casa), no se quería gastar toda la que tenía y ahorrar un poco para que no lo cagara a pedos cuando la jefa vuelva.
- Ah, está bien.
Aunque, mientras los 3 estábamos en Welly, Julio tendría un encuentro inesperado del 3er tipo recorriendo las calles hacia su trabajo.
Nos encontramos con Isa, una compañera de facultad de Nina, también Austríaca. Ellas 2 (Nina e Isa) vinieron hacer lo que se llama 'internship', son prácticas o pasantías, usualmente no rentadas o con un sueldo simbólico. Las utilizan muchos estudiantes como casos prácticos de estudios para sus universidades, las cuales suelen tener convenio con ONGs, empresas, u otras universidades alrededor del mundo. Los flacos se vienen 3,4,6 meses, 1 año a estudiar o a laburar en algo relacionado y eso es considerado por la universidad local como 1 o más materias aprobadas.
Yo tenía un flaco Dinamarqués en donde vivo (Morten, del cual hablaré en otros post seguramente), él se vino a hacer 1 semestre a la universidad de Auckland. Lo interesante es q el pibe vive del estudio. No, no trabaja. Más q trabajos de changas de muy poca carga horaria, basicamente consigue becas y subsidios, lo que le permite vivir muy bien, esto incluye: viajar y hacer un semestre pago en Auckland Uni (como les dije, porque AUK Uni no es q sea gratarola), tener una Laptop Mac Pro, cambiar su cámara reflex de fotos digital (que era mejor que la mía y encima tenía un juego de lentes orgásmicos), por otra mejor, llegar acá y comprarse una camioneta (una 4x4), viajar por NZ, salir, etc etc. Repito: es SOLAMENTE estudiante.
Dinamarca es un caso muy interesante del que seguro hablaré más adelante.
Junto a Isa se encontraba Margie, una kiwi amiga de ella. La verdad que la flaca muy macanuda y nos invitó a quedarnos en su casa con su familia el día siguiente. No lo dudamos, a pesar de perder la plata del hostel.
El carnaval no fue nada especial. Sinceramente no soy muy adepto a este tipo de cosas, y tampoco hizo el ruído necesario como para llamarme la atención. Terminamos en una carpa donde pasaban Funk brasilero (para q tengan una idea, es como una lambada electrónica trans). Bailando bailando se cerró la noche con unas apetitosas hamburguesas a las 4am.
La previa
Del frente hacia atrás: Izq: Margie, Isa / Der: Nina, Eu, Gegé

El carnaval

La gente buscando cualquier cosa que le de una buena posición para ver

...Y Ge que no se quedó atrás...

El Funk Brasilero


Al día siguiente juntamos nuestros bártulos y nos fuimos para la casa de Margie. Según sus indicaciones su casa estaba en las afueras de la ciudad, a unos 20Km.... Como no podía ser de otra manera, nos perdimos. Lo bueno de perderse por estas latitudes es que todo camino parece llevar a un paisaje más lindo que el otro.
Al fin llegamos a destino. Nos esperaba un perro muy torpe y simpático, una cama matrimonial para Ge y para mí en una casa muy acojedora.
La hospitalidad de la familia fue realmente impecable, nos malcriaron en todo sentido, dándonos, principalmente, en nuestra fibra sensible: la comida.
Tenían un gato de desmedidas proporciones. No era grande, sino ENOORRRME. Nina, copada con el bicho, lo tenía a upa. Una imagen bastante simpática teniendo en cuenta su metro 58. Yo no sé cómo hacía para respirar con semejante animal encima.
The Cat y la madre de Margie
(Gallego sacate de la cabeza eso de q son parecidas...q tipo hdp!)

The Dog

Torpe sí, boludo no...bien fija tiene la mirada este can...

Durante la cena nos colgamos charlando de la vida y sobre lugares a los cuales podríamos ir. El viejo nos comentaba amablemente diferentes puntos, hasta que le preguntamos por algún recorrido no tan común. Ahí fue que su cara se transformó en seco, como si hubiéramos dicho algo imprudente. Sus gestos se volvieron rígidos, se acomodó hacia atrás en la silla, juntó sus manos y bajó la cabeza pensativo:
- Hay un lugar... - dice fríamente. Hace una pausa, levanta la cabeza y nos mira uno a uno en silencio - no figura en ningún mapa turístico......Está alejado, como a unos 15Km por un pequeño camino sin indicación al otro lado de la colina. Luego hay que seguir a pie un par de horas. Es un pasaje donde la naturaleza permanece virgen, sólo se llega por referencias. Yo estuve una vez, hace mucho tiempo. Fue un día en mi juventud - toma la copa de vino y bebe un sorbo. El pulso le tiembla un poco, como esforzándose en recordar cada detalle de un evento incómodo. Deja la copa, respira profundo y continúa - solía ir a cazar jabalíes con mis amigos, era una tarde como cualquier otra, hasta que la tormenta nos encontró de improviso y yo perdí el rastro de mis compañeros. Quedé en medio del bosque. Parecía que el cielo desplegaba su furia con todas sus fuerzas! - se adelanta y apunta con el índice - Jamás! JAMAS! deben subestimar a la naturaleza, entienden? - los 3 asentimos con la cabeza sincronizadamente sin pesatañar - Mojado, con frío, veo una luz a lo lejos y empiezo a caminar hacia ella. La tormenta no cesaba, al contrario, parecía intensificarse cada vez más. Las gotas se clavaban en mi cara como agujas. Deambulaba casi a ciegas. Los nubarrones negros como la nada misma cubrían el cielo sin dejar rastros de claridad. Caminé y caminé y caminé...sólo veía el destello de esa luz refractada en el denso manto de agua. Un camino se abrió a mi paso, pequeño, muy estrecho, en la ladera de una gran loma. Ascendía por el mismo temiendo resvalar y caer al precipicio cada vez más alto...y más alto.... Para ese entonces ya no tenía alternativas, era demasiado tarde para volver...la luz no se veía, pero sabía que esa era la dirección a seguir, no me pregunten porqué. - vuelve a tomar vino - Entonces, cuando mis piernas flaqueaban y el viento parecía una pared, se alzó magnánima aquella construcción, estaba en presencia del centinela de los mares: Un faro [The lighthouse]
Todos escuchábamos perpléjos la historia. Nina ya no tenía el gato encima suyo, pero seguía haciendo los movimientos como si lo estuviera acariciando. Gegé tenía el tenedor levantado con un pedazo de papa hacía media hora y yo, de tanto tener la boca abierta, había dejado un charco de baba en el piso.
Margie entra al living.
- De que hablan?
- Les estoy contando del faro del fin del mundo - dice el padre.
Ahí nomás levanto la mano enérgico como si estuviera en medio de una clase.
- Sorry, papi, pero ese lo tenemo nosotro en Argentina - golpeo mi pecho 2 veces con el puño cerrado - No verduguié, fiera, eh! - lo señalo - Ponele otro nombre al tuyo que se pudre todo, se pudre........Qué?!
Los 4 me miraban atónitos...
El padre agita la mano en el aire - Bueno, no importa... - y vuelve a su postura inclinándose hacia adelante mirándonos serios - Les comentaba del faro perdido.
- Aaaahhhh! - interviene Margie - Sí, miren, acá tengo un souvenir del lugar con la foto...ven? Piola, no? - Los 3 miembros de la familia con sus cabezas en uno de esos carteles que te reemplazan los cuerpos por dibujos...eran sirenas. Y el padre tenía la cabeza en la más tetona...
Los 3 nos miramos sin entender nada y el viejo se levantó rapidamente con la excusa de ir al baño sin dar tiempo a preguntar nada más.
Al día siguiente Isa, Nina, Ge y yo tomamos la carretera y a unos 25 minutos de la casa encontramos el camino. Era cierto, no podíamos acceder con el auto, pero hasta ahí llegamos sin ningún inconveniente.
Empezamos a caminar. Y caminamos...y....seguimos caminando. No éramos más que nosotros en ese camino que bordeaba la costa de un lado y del otro una loma.
Windy Welly hacía honor a su nombre y soplaba el viento a sus anchas. Yo, aún así, tomé fotos de toda pelotudez que encontraba en el camino.





Pasó la hora y ni noticias del faro. Pero seguíamos marchando.





Pasó la hora y ni noticias del faro. Pero seguíamos marchando.
Seguíamos en camino...
Seguimos el camino ascendente que nos llevaba hacia el faro. Este no tendría el cuadro para sacarse la foto de sirenas, ni sería el último lugar en el mundo, pero valió la pena.
(Click para agrandar)







No va que me doy vuelta y encuentro este lago en el medio...


El viento en la cima era tremendo! Realmente tenía miedo que me arrastrara al borde y me tirara...un poco pelotudo de mi parte, si no la movía a Nina, cómo carajo iba a hacer con los 90Kg de masa muscular bien distribuída de mi atlético cuerpo birrero?
Bien...disfrutamos del faro, pero ahora teníamos una pequeña complicación: la vuelta. No sólo porque habíamos caminado horas para llegar ahí, sino que el viento soplaba en contra. El sol se empezaba a poner y era probable que la noche nos cayera en medio del camino.
- No queda otra, apretemos paso. - dice Isa.
Así, a paso redoblante, empezamos a trazar nuestra vuelta.
150 centímetros caminados con viento en contra llevó a que alzara mi voz:
- No podemos descansar un momento? - digo agitado.
- Amigao, todavía nos quedan varios kilómetros, nao podemos parar.
- No te copás y me llevás a upa, no? Yo prometo que si lo hacés digo que Pelé es mejor que el Diego de ahora en más.
- A mi me gusta Maradona.
- Que te parió!
Así que tuve que levantarme y enfrentar al turbulento viento sin remedio.
Fuese la casualidad, la suerte, o el Diego que movió un par de fichas para cagarlo a Pelé, que aparece una camioneta de la nada.
Ninguno dudó en extender la mano con el pulgar levantado. La camioneta paró.
Un vaqueano de unos ....eh....todos-los-años, con su perro (casi de su misma edad), nos recogió y nos alcanzó hasta la entrada, donde nos aguardaba nuestro tutú.
A la vuelta nos esperaba una BBQ (barbaquiú), porque no le puedo decir asado a la carne a la parrilla cocinada a gas y sin los tradicionales cortes - que me perdone la liga de traductores públicos.
Aparte de las carnes, había ensaladas de todo tipo, y etc etc etc...un festín.


Cucharita mediate con Gegé en la cama matrimonial, nos dormimos placidamente en nuestro último día en Windy Welly.
A la vuelta tomamos un camino alternativo que nos indicó el viejo de Margie y nos encontramos con este paisaje:

Aparte de las carnes, había ensaladas de todo tipo, y etc etc etc...un festín.
Cucharita mediate con Gegé en la cama matrimonial, nos dormimos placidamente en nuestro último día en Windy Welly.
A la vuelta tomamos un camino alternativo que nos indicó el viejo de Margie y nos encontramos con este paisaje:

Caminando el lunes siguiente por Queen Street veo pasar un concentrado ciclista con cara conocida.
- Julio! - este para y viene a mi encuentro.
- Qué hacés, pariente!? Cómo les fue en Wellingon?
- Impecable, nos cagamos de la risa...pero, decime, y esta bici?
- Te gusta?! Me la compré este fin de semana. Estaba camino al trabajo y la vi en la vidriera. Me tenté. Está buena, no? - me dice orgulloso.
- Qué bueno, che! Te felicito!....me imagino lo contenta que se puso Mika cuando le contaste. - su novia seguía en Japón.
- Eh....bueno...no.....ella no sabe nada.
- Cómo que no?
- Y no...me gasté casi toda la plata que me dejó, así que cuando venga se llevará la sorpresa...
- jejeje seguro que se la va a llevar...cualquier cosa, ya sabés, se te arma la rosca y te traés la bolsa de dormir a casa...jeje
- Gracias, pariente, lo voy a tener en cuenta.
Etiquetas:
Wellington
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




