lunes, 13 de abril de 2009

El Welly de Caro

Por aquellos días donde los flats no se hacían presentes y menos que menos las entrevistas laborales, decidí irme al Wellington de Caro. Estuve por mudarme definitivamente allá antes de que todo lo que ya saben pasara. Si no fuera porque, supuestamente, iba a tener una entrevista con una mina argentina que tiene un estudio acá y me hizo pegar la vuelta, hoy quizá no estaría en Auckland. Fue entonces, como les decía, que de un momento a otro saqué pasaje de tren, tomé un bolso chico, mi notebook y disparé al extremo sur de la isla norte. Ahí donde la González pasó viviendo la mayor parte de su estadía en NZ 2 años atrás.


Ya el humor me cambió al llegar a la estación de tren. Para mejor. A pesar de haber tenido un entredicho con uno de los tantos gomazos que tiene este planeta. Mi tren salía 7.30am (sí, tempranito la cosa), arribo a la estación tipo 7 (demasiado puntual para ser yo). Perdido como perro en cancha de bocha, veo que hay un tipo detrás de las ventanillas de las boleterías, entonces me acerco:

- Excuse me? Can I ask u something? – necesitaba saber para donde ir. Aparte no tenía mi boleto, sólo el nro. de reserva porque lo compré por Internet el día anterior. Así de improvisada fue la cosa.

Ni me dirigió la palabra, simplemente me señaló el cartel de que abrían 7.30am.

- It’s just a question.
- 7.30
- Buy a life, man!

Un pelotudo importante. Para todo, junto con el pelotudismo agravado, el ser humano es exactamente igual en Argentina, la China, la India o NZ. Toooodos los patrones de comportamiento se repiten, lo que nos venden que somos distintos es pura mierda nacionalista, la cultura es sólo un condicionante de modismos, la raza es una. Pero dejemos de lado la psicología. 

Att. Dr. Repetti: Morgan, el Chaco está interesadísimo en que le desarrolles este tópico cuando lo veas. No dejes de hacerlo. Gracias, saluda atte. The Ruso.

Sigo.

Bajo por las escaleras y ahí estaba mi tren. La estación, lo que ven. Copada. Si bien no es grande, todo está pulcro. Tampoco tiene tantos años desde su remodelación, vale aclarar.







Así me senté en mi butaca que daba a la ventana, listo para partir.

Acompañado por un amanecer radiante, el día se iba abriendo camino. Mi relación con el tren a veces me sorprende. Debo admitir que tengo una predilección por este medio de transporte. Tiene ese no-sé-qué que me relaja e inspira. Varias cosas he escrito o imaginado en esos viajes (cosas copadas a gomadas absolutas), grandes libros he terminado, lecciones estudiadas a último momento y claro, grandes puteadas se ha comido el Roca por el servicio hijo de una gran cajetud#$@%$#@ tren de mie@#%$ y la con@#!#%$%$ …una relación amor-odio muy particular.

NOTA: Para los que vayan al sur en Arg., recomiendo hacer el tren que va de Bariloche a Viedma…desde Viedma rajen cuanto antes, porque no hay nada! Pero bueno, creo q el tren, con su restaurant, su cine y su paisaje, vale la pena.


Adentro, este tren no presentaba grandes lujos. Lo justo y necesario. Prolijo, ameno, con su pequeño bar en el vagón contiguo. Un aire acondicionado bastante fuerte, y unos sillones atrás de todo haciendo una especie de living, con ventanal al final (estaba en el último vagón) que no pude ir, obvio, porque siempre estaban ocupados.

El paisaje que se abría era impecable. Mientras, me dispuse a abrir mi Harry Potter en inglés…(todavía sigo leyéndolo, espero terminarlo antes de q se estrene la película nueva!)





En esta foto se puede ver el ventanal trasero que les contaba.





Mi arribo a Welly fue 12hs más tarde de mi partida de Auckland.

Serán esas casualidades, que caminando por la calle me encuentro con Sanne, holandesa mencionada anteriormente en otro post y que hizo Sky Dive conmigo. Claro!…mirá que loco, el post de las 4 tetas que amamantan fue escrito a mi regreso de Wellington. Pero recién ahora estoy posteando formalmente el viaje…je, que colgado! Las crónicas perdieron la cronología hace rato. Sepan disculpar las molestias ocasionadas, estamos trabajando para un mejor servicio.

Lo que más me atraía de Wellington era Weta. Weta es la empresa de Peter Jackson y asoc. que fue la que hizo los efectos especiales para El Sr. de los Anillos, entre otros filmes. Qué fue lo primero que hice? Me anoté en un tour, obvio!

El tour fue una cagada, la verdad, más que llevarnos al bosque donde se filmó una escena del Sr. de los Anillos y luego al shop de merchandising de Weta no pasó. Pero bue, tuve la oportunidad de charlar con un amigo que me contó cada cosa!





- Sí, chabón, en Argentina tenemos una presidenta montonera que dice ser de izquierda, le chorea la guita al pueblo y alimenta una mafia de vagos matones llamados piqueteros oficialistas.


Ni él lo podía creer. Me quería hasta donar el anillo.

- No seas boludo, Frodo se va a calentar.

Pero cuando lo buscó para dármelo no lo encontró.

- Ah, no Golumsito, el anillo lo tiene el Morrón, no te preocupes. Dice que se casa el degenerado ese...El Gallego? Sí, también. Pero este primero te lo derretía, hacía varias copias y lo vendía como original. Por lo menos lo tiene uno que va a quedar como vos después de que la negra lo tenga cagando un rato.

Siguiendo mi recorrida por Wellington cabe destacar el museo: Te Papa (“La Madre Tierra” en una corta y sintetizada traducción).

Un museo que, a mi entender, está hecho para cautivar al visitante. Lejos de ser el tradicional frío, callado, y poco didáctico lugar, este presenta diferentes espacios con obras especialmente realizadas para involucrarte con lo que estás viendo. Desde material multimedia con pantallas táctiles con las que podés jugar, hasta una réplica de una habitación de una casa donde te metés, ves una película que te cuenta una historia y los objetos internos se mueven según lo que veas en la pantalla. U otra donde te simula un sismo chico.

Varias cosas simples pero bien pensadas. Inclusive para los chicos, varias áreas de recreación donde aprender jugando. Todo bien colorido, sonoro.

Tienen expuesto un calamar gigante en formol. Un ejemplar de 5.4mts de longitud total y que pesaba alrededor de 300Kg. Hay un video del momento de la captura del mismo, que fue por azar. Se enredó en la linea de un barco pesquero, las imágenes son algo que te hace acordar (lejos está de ser igual, obvio) a 20 mil leguas de viaje submarino. Acá una imagen que bajé del museo de ese momento.

Qué paella nos podríamos mandar con ese bicho!!!








Los Gardens.

Sanne me dijo que en los jardines (unos parques de Wellington) habían todos los días un recital. 

- Vamos!

Accedimos por el “Cable-car”. Como un tranvía que hace unos 200 o 300 metros en pendiente. Si bien podés ir caminando o en bondi, es más pintoresco hacerlo de esta manera.

La sensación me remitía a Brasil, cuando con el Gallego y el Morrón, no recuerdo porqué, nos sumergimos, de noche, entre callecitas y casitas, subiendo y bajando pendientes hasta llegar a una playa, la cual tenía la particularidad de tener hoyos en la arena y, dentro de ellos, velas. Una imagen que quedará hasta mi senilidad conmigo.

Así fue. Los jardines son algo espectacular, grandes, con varios caminitos, con arreglos florales bien cuidados. A lo lejos sentimos la música. Guiados por nuestro oído caminábamos de una a otra dirección. Mientras, nos enmarcaban especies vegetales de todo tipo y color cuyas fragancias humedecían el aire.

NOTA: Para los que no lo tienen presente, les recomiendo los jardines botánicos de Palermo. Es un lugar que no se le da bola porque la mayoría dispara para el Zoo. Pero vale la pena y es gratis. Llevate mate y relajate.


La música se hacía más intensa a cada paso y la idea de ver una banda en vivo siempre es bienvenida. Y ahí estaba, una multitud sentada, haciendo picnic, tomando vino hasta en copas de visrio, o cerveza, comiendo, relajada, apreciando el concierto. Un clima de puta madre, bien chill out. Nos sentamos con Sanne y vimos la banda que realmente estuvo muy buena. Lo único que fuimos sin nada y hubiera estado muy bueno llevarse la canastita con algún quesito y vino, como los demás. 

Al terminar el concierto volvimos a pie. La particularidad de esto es que en parte del camino de vuelta tenés que atravesar un cementerio…no no, no es joda, vas caminando y, de repente, en la noche, se te aparecen lápidas de un lado y del otro. COPAAAADO!!! Los cementerios acá son distintos, totalmente expuestos, nada que ver con Arg. Te encontrás uno a la vuelta de la esquina como si nada.


Acá con Sanne haciendo la pose japonesa para las fotos en el cable-car.


Los Gardens.

Decidimos volver al otro día por más música.

Tras una banda no tan buena, pero el mismo clima buena onda, nos acoplamos a un grupo de kiwis. Pero cómo fue que pasó? Simple. Sanne se puso en contacto con uno de ellos por Internet. Hay gente que ofrece su morada gratis, la idea de este sistema es que uno pueda viajar a cualquier lugar del mundo sin garpar en hospedaje y conocer a la cultura más desde adentro. Cuestión que Sanne no fue a la casa de este pibe, pero sí siguió en contacto. Ahí estábamos, con Robin (por Robin Hood), Pipin (no me acuerdo el nombre, pero era él!) y otros más. Estaban tomando de un botellón de 3 lts de cerveza, que se habían comprado por ser la más barata, je. Con ellos, luego de terminar el concierto, nos fuimos por un camino TOTALMENTE a oscuras para ver los “Glow Worms". (Se acuerdan los gusanos de las cavernas? Esos mismos había en el parque.) Pero no se veía naaaada de nada excepto estos puntitos de luz. Intentaba iluminar con mi celular y no había caso. Entre la espesura de los jardines no se filtraba una gota de luz. 

De ahí, paso intermedio por la casa de unos amigos de ellos, que tenían cientos de cadáveres de porrones en su mesa mientras miraban un EEENNNTRETENIDIIIISIIIMO partido de Críquet (acá es deporte nacional junto con el Rugby), nos fuimos a bolichear.

Lo que me llamó la atención es que en los bares te dan agua gratis. Sí, te sentás en una mesa y lo primero q te traen es una botella con agua y vasos para los que estén.

Lo segundo, es que la gente acá (y después me enteré que en otras partes de Europa también), no van a 1 lugar específico, o hacen previa y después van a bailar, sino que van picando de lugar en lugar durante toda la noche. Recorrimos como 5 lugares. Muchos de ellos son pubs bailables, digamos. Lugares chicos, metidos bajo alguna escalera hacia arriba o hacia abajo luego de atravesar una puertita. Nada de mega espacios. Me resultaron copados.

Terminamos la noche tarrrde para los que acostumbran acá, como a las 6. Los flacos una masa, realmente. Todos se la querían comer a Sanne (sí, me incluyo, pero yo estaba en otra, no en buitre…ya no sirvo para eso y cuando hay mucho huevo dando vuelta me corro...a ver si ligo de rebote!), menos Robin, que su pire particular lo hacía un personaje muy simpático. Creo que no hace falta aclarar quién es en la foto, jeje.




2 frases me quedaron marcadas de este viaje. Una fue de Sanne:

Charlando en la orilla de la costanera me cuenta que tiene novio, cosa que, por haber conocido a una alemana también en su situación (pero esa mina tenía mi edad, a diferencia de los 21 de Sanne) y que venía recorriendo como hacía 3 meses, le pregunté: 

- Pero es común irte de vacaciones tanto tiempo sin tu novio?
- Yo no estoy vacacionando, estoy viajando.

Para los que entendemos el viaje más que una vacación, es una síntesis perfecta. Y para los que pensaban que viajar es sólo vacacionar, acá tienen la explicación.

La otra vino de un flaco inglés de familia hindú. Él no comía vaca. Le pregunté si era por el tema religioso de la India, pero me dijo que no, que él no era religioso, simplemente había decidido hacerlo por mantener su tradición. Cosa que respeté. Pero charlando sobre religión, me contaba que la religión Hindi no tiene un libro como las demás, sino que es de transmisión cultural, digamos. Que, por supuesto, había fanáticos ortodoxos, como en todas religiones. Y el abuelo de él le había dicho algo respecto a la religión que me pareció la definición más acertada que escuché:

“La religión no es la respuesta, es un marco de ciertas cosas en las cuales pensar.”
“Religion is not the answer, it is just a framework to think about.”


Aquí Gaurav. Ni le pregunté el apellido, total no lo iba a saber escribir.


Así, compartiendo mi pensamiento, cada religión tiene cosas muy interesantes de las cuales pensar y aprender, pero NINGUNA es la respuesta a NADA. El absolutismo no nos lleva a otra cosa que a dividirnos.


La ciudad vista desde Mount Victoria.





La escultura de Weta. Wellington, por su producción de cine, es llamada "Wellywood" cariñosamente.


El parlamento



Old Bank. Un viejo banco hecho mini shopping.

Una de las librerías.


Mas de la city.







Wellington es diferente al Auckland céntrico. Tiene vida. Un lugar a tras del otro al estilo Plaza Serrano, pero a gran escala. Con una calle llamada Cuba, con mucho arte desperdigado, con esencia.


Mi regreso de Welly fue por la primera entrevista que tuve en Bio Star. Pero esta vez me tomé un avión. Contrariamente a Arg, los pasajes de avión internos son muy baratos. De hecho, me salió más barato que el tren. Despegué al atardecer. Desde el aire el cielo se veía el horizonte en llamas mientras las luces se brotaban en las calles de aquella ciudad del viento.



Hubo una segunda vuelta a Welly, pero de esa les contaré más adelante…


PD:
Ezeiza, poco más de 2 años atrás.




domingo, 12 de abril de 2009

Kill Fish


La pesca es algo que me caracteriza. Cualquiera que me vea reconoce a un arduo pescador sin vacilar... 

Pero aún con tanta experiencia acumulada, las técnicas del otro lado del planeta son una sorpresa para hasta el más asiduo hombre-de-caña-al-hombro en Costanera.

Hete aquí que Julio me invitó a pescar. Íbamos a ser llevados por Chijo (no sé cómo se escribe), una amiga de Mika, la novia de Julio, también japonesa.

Recordando los diferentes eventos en mi juventud (no) tan lejana, ir de pesca involucraba camping, mate, chupi, asado y cagarse de frío. Para un hombre tallado por la vida del anzuelo…y luego de haberme cagado de frío en Taupo el fin de semana pasado, tomé todas las precauciones necesarias. Así que armé mi bolsito con: Calzones varios, remeras mil, cosa de ponerme una encima de otra (cabe destacar que mi ropa de invierno consta de 2 pulóveres, 2 camisetas de algodón modelo 86 de mi viejo y 2 camperas que, lamentablemente, no puedo ponerme una encima de otra)…continúo. Puse medias por doquier y decidí ir a comprarme un par de zapatillas nuevas, ya que las que traje tienen sus complicaciones: Las Puma, que me costaron un huevo y medio, bastante chotas resultaron. Terminaron de mostrarme la manera en que estaban confeccionadas luego del primer partido de tenis en cemento…un cemento digno del mejorado de la Avenida Berlín el Longchamps...o sea, una cagada. Pero dejate de joder, supuestamente dicen ser zapatillas deportivas!
De los otros 2 pares, una es de verano, fabricada con una cuerina finita como papel, pero muy cancheras, obvio! Y el otro par, que jamás trajo un puto dibujo en la suela y me ocasionó varios resbalones bajando las escaleras del subte - especialmente los días de lluvia, los cuales tenía que caminar como vieja meada (piernas flexionadas, abiertas y agarrado de la baranda) - ya habiendo arribado semi gastadas a NZ, ahora tiene una cápsula de aire…más bien, una conexión directa entre el piso y mi talón. Definitivamente ninguna es propia para un día húmedo y frío. Por eso fui a Warehouse, que es como el Easy Argento, pero con un tinte a feria “todo por $2”. Los precios de las zapatillas más caras están en 70NZ y son ya de marca y con diseño decente…las mías costaron 25…

Equipado, entonces, con hasta el aparatito para repeler mosquitos, me fui, luego de pasar por Warehouse, directo a la casa de Julio. Eran casi las 5 y no había ni almorzado, así que pasé por un Burger a comprarme un menú para llevar porque ya llegaba tarde (as always). Contento, dándole a las papas fritas en la parada del bondi, me llega un mensaje de Julio que dice: “No se alimente que le estamos cocinando”. 

LA PUTA! Ahora me lo viene a decir? Todavía me quedaba la hamburguesa. Pero mi razonamiento me llevó a dos conclusiones.

a. Si almuerzo tipo 5pm (casi horario de cena para este país), mi digestión (científicamente comprobado) tiene una velocidad tal, que a la hora tengo hambre de nuevo.

b. Julio me había dicho que iban a preparar una especie de Sushi, de lo cual no soy muy fanático y siempre me quedo con hambre.

Así que le entré a media hamburguesa triple con queso. La conciencia no me dio para comérmela entera.

Pero no, para mi sorpresa Mika había preparado tacos. EXCELENTE! Confirmando el punto “a” mencionado anteriormente, me bajé 3 bien cargados. (Claro, el Sushi ese que se iba a preparar iba a ser con la pesca del día, no antes...medio goma lo mío)

Volvamos a la pesca. 

Llega la amiga japonesa de Mika. “Sayonara” mediante, se la introduce en esto de los tacos. Los ponjas estaban más perdidos que perro en cancha de bocha. Es divertido ver a las gentes de la comunidad oriental experimentar cosas nuevas. Su sentido de cordialidad y respeto para con el otro son muy marcados, y ves como que, en cierto punto, están incómodos por no querer hacer nada mal que involucre molestar al anfitrión. Por molestar no hablamos de hacerlo enojar, sino simplemente que el dueño de casa tenga que hacer algo imprevisto por culpa del invitado. Suelen tener todo muy programado, y el fuera de plan los desconcierta (en cierto modo). Así que todos sus movimientos son medidos, tímidos, como pidiendo permiso para cada cosa, esperando la aprobación o indicación de quien los invita. Esto los hace parecer más torpes y simpáticos ante la mirada despiadada del latino mandado a sus anchas.

Lo que paso a contar ahora es la parte interesante de esta aventura pesquera. La señorita Chijo tiene una habilidad: practicar acupuntura al pescado. No no no, no es joda. Habiéndola aprendido luego de 3 semanas de perfeccionamiento, la técnica permite aplicarle una aguja a la víctima a fin de generarle un estado casi de coma, cuestión de que sus sentidos vitales se disminuyan al mínimo y así permanecer vivo dentro de una cantidad ínfima de agua por varios días. Dice la leyenda que el creador de esta técnica, un ponja que vive actualmente, puede hacer que el pescado viva hasta 3 meses en este estado. Pero claro, desarrollar esta técnica le involucró el sacrificio de, aproximadamente, 4000 pescados. Qué habrá conseguido pinchando en el lugar equivocado?...mmm qué misterio.

Pero para qué sirve esto? Es especialmente para poder transportarlo y que no se pudra, pero principalmente para conseguir, a la hora de preparar los platos nipones, un pescado fresquito fresquito.

Esta no te la esperabas, eh! Quién iba a pensar que se podía practicar acupuntura en un pez?! Así que, cuando me contaron esto enfrente de ella, no tuve otra reacción que la admiración absoluta y, claro, el miedo. La simpática gordita de anteojos, petacona, que armaba torpemente los tacos era, ahora, una potencial asesina ninja.

Lejos de ir a un lugar recógnito, fuimos en auto a lo que sería, en distancia para un porteño, la Costanera.(Mision Bay es el nombre del lugar) Sí, al pedo el equipo improvisado de alta montaña.

Yo caña? Ni en pedo. La maestro Shifu (Chijo) me dio una. 

Mientras que Julito terminaba de hacer cadorcha la caña que Mika le había regalado tiempo atrás, excusándose que en Bolivia las cañas no se limpian porque es agua dulce, por eso no tenía idea de que se oxidaran los anillos de la misma, yo preparaba, como buen pescador argento, el mate. La línea? Nah, me la hizo Julito, je.

Mientras nuestras cañas constaban de un anzuelo, la de ella, como buena profesional, tenía 7…no jodo, 7! Distintos tamaños, tuneados cada uno para cada tipo de pez...creo que con eso se podía pescar desde una manta ralla a una ballena franca. (Un poquito exagerado?...ok, sacá la ballena franca y ponete una orca)

En Mision Bay nos quedamos alrededor de 15 minutos. Llegaron unos coreanos que poco les importó el lugar que teníamos y desparramaron su equipo de cañas para tiburones, luces y charlas atolondradas en voz alta que perturbaron la armonía del lugar. Entonces Shifu dio la señal y disparamos a Devonport. Mucho mejor. Ahí teníamos luz en el muelle y era más cómodo todo. De hecho, vimos que otros pescadores tenían en sus baldes varios pescados…pero todos estresados, ninguno con la técnica ninja que le íbamos a aplicar nosotros…aramos dijo el mosquito.

Recordando las enseñanzas del Aro, el Morgan y el Gaita en mi primera aventura pesquera en Villanueva, tomé mi caña, preparé el reel, puse mi dedo sosteniendo la tanza, tiré mi caña hacia atrás arqueando mi cuerpo, flexioné mis piernas y ahí estaba, listo para el vuelo triunfal de las plomadas hacia su destino, lejos, en las profundidades de la mar…preparados, listos…. BANZAAAAAAIIII!!!!!! 

[PLOC]

La línea cayó justo delante mío, hundiéndose bieeeen pegadita al muelle…

Pasó el tiempo. 

En una de esas recojo.

- Julio, mirá!
- Un cangrejo? Traelo, traelo!
- Pará, pará! – la línea, con mi pulso, volaba de un lado al otro.

Cangrejo al agua.

No era cangrejo, llegamos a la conclusión que era una estrella de mar…la cual no servía pa’ mierda, de todas maneras.

Pero mi suerte de “principiante” tenía que favorecerme. Y así fue como veo que la punta de mi caña se empieza a mover. Atolondrado, dejando el mate, tomo la misma y recojo.

EEEEHHHHHH!!! Triunfante, grito festejando. Los demás pescadores, por supuesto, me miraron con una cara de ojete padre. Códigos de pesca: a Marzo. 

Contentísimo con mi adquisición, lo expongo al grupo.

- Tené que devolvelo al mal. – me dice Shifu
- Eh?! Porqué?
- No vé que é muil chiquito?

Le sacó el anzuelo y me miró como para que tome a la presa y la devuelva. La miré. 

- Yo? – me señalo el pecho y busco entre las caras que me rodeaban un salvador.

Inclina la cabeza afirmando. Mirá si le iba a discutir! Tomé coraje, agarré bicho y lo tiré, con tal fuerza, que si no lo maté con el impacto, quedó mogólico.

Cada minuto aumentaba mi impaciencia, quería YA que alguien sacara algo para ver la técnica. 
Recordaba Kill Bill e imaginaba a Chijo haciéndole el golpe de los 5 puntos al pescado y dejándolo bobo instantáneamente.

La llovizna se hizo presente, el frío se intensificó, pero no me importó, porque tenía mis pepés nuevitos, los cuales eran bien abrigados, los miraba con una sonrisa y me decía para mis adentros: 

- Qué feos son!

Un modelo skater degenerados para parecerse más a un zapato de astronauta, hacían que los mismos, en talle 44, blancos, fueran casi una señal de faro para los barcos en alta mar.

Feos, pero calentitos, qué va!

La pesca, lejos de ser un aventura de camping de varios días, terminó a las 22pm. Pero yo, con mi estrellita de mar y mi Nemo, no fui quien más pesqué. Julio me pasó al haber adquirido, con su caña partida, 2 algas, un resfriado y la línea del Taiwanés de al lado que casi se lo come crudo.

Como buenos pescadores, no podíamos cerrar la noche sin pescado, así que compramos Fish & Chips: merluza en escalope frita y papas fritas, lo más barato, choto y grasiento que puedas comer. Es la comida más popular acá como si fuera el choripan argento. Mismos valores nutricionales.

A pesar de no haber podido ver a Chijo en acción, yo, por las dudas, al despedirme le hice una reverencia.


Más turbantes


Lejos de encarar una charla filosófica sobre la comunidad islámica en Nueva Zelanda, el tópico se refiere a algo tan particularmente identificable al sexo masculino como el fútbol.

No hay cosa que las mujeres renieguen más que el diálogo inevitable, necesario y fundamental entre machos, como lo es el tema escatológico. De entre las innumerables sin razones que nos separan del sexo femenino, aparte de la evidente fisonomía de encastre, los temas reiterativos hacen que ellas se tornen hormonalmente inconfortables. Las anécdotas contadas una y otra vez en CADA reunión en común vaya y pase, pero el tópico “cacona” no es algo que les agrade y nos lo hacen notar reprimiendo la conversación con comentarios como: “Tienen que hablar de eso…de nuevo?”. Aprovecho, entonces, para hacer un reclamo directo por la libertad de expresión masculina: POR UN UPITE SIN CENSURAS!!! HEMORROIDES LIBRES PARA TODOS!!!

En fin…pero hay un tema que solía ser tan reiterativo como el escatológico, el cual se charlaba "sigilosamente" sólo entre hombres, con una reserva tal como lo era el cono del silencio para el agente 86. Me refiero a la siempre bien ponderada masturbación. 

Es hasta curioso cómo no hay mujer que dude que todo hombre lo hizo alguna vez, ni hace falta preguntarlo. Cultura popular…o sentido común?

Recuerdo esas charlas comparativas y cualitativas que de adolescentes nutrían nuestra enciclopedia del sexo unipersonal dándonos técnicas que mejoraran nuestras experiencias: Que “el paragüita”, que “si te la hacés con la otra mano parece que no fueras vos”, “la paja de lujo” (con forro puesto), etc. Los exóticos lugares donde realizarla, aunque los estadísticamente predilectos fueran el baño y la pieza/cama. Y las anécdotas como: “Mi vieja entró sin golpear”, “tuve que pasar varias hojas de la carpeta de Biología”, “perdí un tornillito del control remoto de la tele cuando lo desarmé para limpiarlo”, etc., etc.

Realmente podríamos cantar con la negra Sosa: “Gracias a la vida que me ha dado tanto!”. Filas interminables de mujeres: desde Patricia Sarán y Mónica Gonzaga que explotaban en las tardes de “Bañeros” (rondamos los 30, no me vengan con la Lopilato que estaba aprendiendo a leer y a escribir en ese momento), todas las chicas de Jugate Conmigo en sus 3 temporadas (si estabas apurado y te lo confundías a Hernán Caire con su pelo largo ligaba también)…Cris no zafaba, obvio. La clínica del Dr. Cureta fue una bendición y Xuxa…Si nos ha cantado el “Croqui croqui” con sus paquitas haciendo trencito……nah, ni hacía falta imaginárselas en bolas, es más, cuando aparecía la nave, antes siquiera de abrir la puerta, era suficiente. La potente imaginación de la pubertad lograba cruzar umbrales insospechados. Hasta esos momentos donde la Gente ya no tenía más que los crucigramas, entonces, aparecían los fetichismos con una Soledad revoleando el poncho...esos eran valores morales! No se discriminaba a ninguna!

Pero si tenías acceso a una fotito subida de tono era la gloria! Me acuerdo de aquella tarde en la peatonal de Lomas poniéndome los anteojos negros del Morrón o del Gaita (maldita memoria) para hacerme el mayor de 18 (tenía 13 con la cara de uno de 10) y yendo al puesto de diarios a comprar una revista (no hace falta aclarar qué tipo, no?)…la que fuera, mirá si íbamos a tener pretensiones, con que tuviera una teta desnuda bastaba, no pedíamos ni 2. Me acerco al canillita (un flaco de unos 25 años que en ese momento parecía un tipo grande) y engrosando la voz, con actitud decidida, le pido la primera que ví: una Penthouse (eso sí que lo recuerdo patente) 

- Sí, tomá. 6 pesos.

Cómo si nada el chabón…tán fácil era?! Claro, debían ser los anteojos…

Cuales piratas, luego de habernos regocijado mirando el tesoro una y otra vez en la guarida (mi casa, específicamente mi pieza), nos repartimos el botín.

Creo que la masturbación es algo que recordamos con ese cariño de aquellas anécdotas que despiertan esa melancolía del tiempo que pasó. Si bien se plantea el dilema si es algo que “fue” o “acompañará toda la vida” (especialmente en momentos de sequía…), el recuerdo de las “tocatas en FA! sostenido” de la adolescencia tienen su connotación más que evidente: Estamos viejos, que lo parió! Y aunque algunos sigan con el ritual, no es lo mismo. La experiencia le quitó el vértigo… y ahora tenemos Internet. 

Si me preguntan, en lo personal, sobre si fue o será siempre una compañera fiel, tengo que decir qu



Perdón, sonó el teléfono y me cortó el discurso…en qué estaba? Bue, en fin, mucho más no hay por decir. Fue que encontré este pensamiento mientras me duchaba (…comentario que debí obviar…) y sentí la necesidad………de dedicarle………un homenaje………así es que escribí esto.

“Lo conozco como la palma de mi mano”…definitivamente fue un hombre quien inventó este dicho.